Nuestra hermana menor

Crítica de Leonardo M. D’Espósito - Revista Noticias

La historia de tres hermanas que, a la muerte del padre, descubren que tuvo otra hija, ahora de trece años, con la que deberán relacionarse.

Lo bueno de estas últimas semanas del año en las que se estrena todo lo que quedó sin pantallas cuando los tanques acapararon salas es que aparecen excelentes películas (aunque, siempre y desgraciadamente, por poco tiempo) que el circuito suele rechazar. Es el caso de este film de 2016 firmado por Hirokazu Koreeda, uno de los más importantes realizadores actuales, de quien vimos “After Life”, “Nadie sabe” o “De tal padre, tal hijo”.
Aquí nuevamente cuenta un melodrama familiar: la historia de tres hermanas que, a la muerte del padre, descubren que tuvo otra hija, ahora de trece años, con la que deberán relacionarse. No hay aquí elementos sorprendentes, ni golpes bajos: sólo el tranquilo descubrimiento de una nueva vida para cada uno de los personajes.
Como en todas sus películas, la familia es un mundo que también implica una suerte de aventura en busca de alguna forma de la felicidad, aun cuando no resulte tan sencillo encontrarla. Koreeda logra construir un relato con tensión constante sin por eso apelar a la vuelta de tuerca de guión o al truco que lleve a la lágrima fácil. La mayor virtud de realizador y película consiste en que las emociones se transmiten con la cantidad precisa de información, con las imágenes más pertinentes. Un bálsamo ante la creciente mediocridad del (mal llamado, pero esa es una discusión larga que excede estas pastillas críticas) “cine comercial”.