Nosotros

Crítica de Gimena Meilinger - Cuatro Bastardos

US: Sólo nosotros y túneles sin sentido.
Jordan Peele (ganador de 1 Oscar por “Get Out”) presenta una nueva obra maestra dentro del género terror. Protagonizada por Lupita Nyong´o y Winston Duke, muestra a un matrimonio que, junto a sus hijos, deben enfrentar a sus malvados doppelgangers.
Producida por Blumhouse y Monkeypaw Productions para Universal Studios, llega “Us” una nueva sátira de terror del director y guionista Jordan Peele.
Su predecesora “Get Out” fue un éxito de taquilla que mixeaba la comedia y el terror para criticar fuertemente la supuesta no marginalidad racial es Estados Unidos. En este caso, este lei motiv es más difícil de encontrar puesto que no se sabe bien qué es lo que critica la cinta. ¿Acaso es sólo un mensaje sobre que nosotros somos nuestro propio enemigo? ¿Una especie de autoayuda mezclada con el género terror para lograr trascender? Se entiende que los protagonistas son víctimas de ellos mismos, independientemente de su tez. Sus dobles venidos de un inframundo, con overol rojo y tijeras doradas en mano, amenazan desde el subconsciente, además de lo físico.
“Us” no da miedo todo el tiempo, tiene un tono de intriga y temor violento con algunos (quizás demasiados) toques de comedias que alivianan un poco el camino, aunque también hace difícil comprender el fondo de la trama.
1986. Es de noche y Adelaide Wilson, una niña que disfrutaba con sus padres el día de su cumpleaños, se pierde en el parque de diversiones. Ante la incertidumbre, ingresa a un juego (que su nombre es “Encuéntrate a vos mismo”) para refugiarse, y ahí mismo, en una habitación llena de espejos, encuentra a otra nena igual a ella. A partir de ahí, no se sabe nada más, hasta que poco a poco, en la actualidad y mediante constantes flashbacks, vamos recordando junto a la protagonista qué fue lo que sucedió.
Mucho tiempo después, Adelaide vuelve a esa playa con su marido y sus 2 hijos, teniendo de nuevo esas extrañas sensaciones. Una noche, en el bosque de la entrada de la casa, aparece una familia que no son otros que sus 4 doppelgangers. ¿Quiénes son? ¿Qué es lo que buscan? En este caso, es mejor no dar tanta información sobre la trama en sí para que cada uno pueda vivir esta maravilla en primera persona.
Peele apela a la memoria emotiva, la nostalgia de los 80´s, en los recuerdos de Adelaide en el parque de diversiones, la remera de “Thriller” como premio, y en la actualidad, en la playa, en el momento que el nene se “pierde” como la protagonista 30 años atrás, éste tiene puesta una remera del film “Tiburón”.
Lupita Nyong´o (ganadora del Oscar por “12 years a slave”) y Winston Duke (la estrella de “Black Panther”) hacen una muy buena dupla, como matrimonio y como héroes. Ella da una magistral clase sobre actuación con la doble interpretación casi irreconocible en el rol de doppelganger, cambiando de forma rotunda su voz, su postura y su gestualidad. Los chicos Shahadi Wright Joseph y Evan Alex acompañan bien.
La presencia de Elizabeth Moss (“The handmaid´s Tale”) y de Tim Heidecker (“Tim and Eric’s Bedtime Stories”) está desaprovechada pero tampoco sus personajes tienen mucho para sumar a la historia. Aunque es raro ver a Moss no desplegar todo su talento.
Jordan Peele consigue, una vez más, soprender y manipular al espectador a piacere, aunque de a ratos se le vean los hilos a la historia o decaiga un poco, sabe sacar a flote y que el público vuelva al ruedo como si nada hubiera pasado. El trabajo de Peele viene bien en un tiempo en que el cine intenta justificar el mundo entero. Se mueve naturalmente en este género que pareciera quedarle cómodo. El director, que además escribió la historia, presentó el film en el Festival SXSW, de Texas, EEUU.
Su próximo trabajo será en la serie “La dimensión desconocida” como productor ejecutivo y narrador y eso se puede vislumbrar desde el comienzo del metraje en cuestión con esa premisa fantástica del parque de diversiones.
Mickael Abels está a cargo de la música, que logra volver desesperante cualquier escena. El tema “I got 5 on it” que suena en el trailer, también aparece a lo largo de la cinta y en momentos memorables.
El director de fotografía es Mike Gioulakis (“It Follows”, “Split”, “Glass”), que juega de manera extraordinaria con luces y sombras amenazantes. Además, hay detalles como la llegada al día de playa con la familia caminando y sus sombras agrandadas, anticipando el desastre, por citar un ejemplo de la maravillosa fotografía de la película.
Para concluir, Peele convierte esos 116 minutos de metraje en una bella película de terror dentro de lo que parece un drama familiar. Es un rompecabezas listo para armar que deja reflexionando un tiempo después de haber finalizado. Rompiendo moldes, se está reinventando el género. Se mete en algunos temas fuertes pero, se agarra de los chistes fáciles para que el espectador pueda tomar aire y seguir hasta el plano final que deja con la boca abierta.
Más allá de las opiniones que pueda suscitar la película, es increíble el trabajo de titiritero de Peele con la simbología de ciertos elementos.
Los conejos que aparecen todo el tiempo. Usualmente, el vivir bajo tierra y en la oscuridad, les da el significado del conocimiento oculto, el temor, la locura y la noche. En “Aura”, la novela de Carlos Fuentes, son la esperanza en un ambiente de muertos. En “Alicia, en el país de las maravillas”, representa la metáfora del tiempo, lo anacrónico. En “Donnie Darko”, es una bestia portavoz del fin del tiempo que refleja el lado oscuro de la mente humana y la destrucción.
Por otro lado, el 11:11. En numerología esotérica y kármica, el 11 conecta con los misterios de la vida y la muerte, con la luz y la oscuridad, todas polaridades que se pueden ver en la película.
En Tarot, el arcano XI muestra la imagen de una mujer domando a un león (La Fuerza), claramente Adelaide con su doppelganger maligno.
El 11:11 es el portal energético de la conciencia en el espejo de la naturaleza, es una “zona de transición entre dos espirales de evolución muy distintos”. Se trata de un puente entre la dualidad y la unidad. Si esas dos espirales se superponen y coinciden, es cuando se produce un impulso evolutivo que transforma la raza. Todo esto, se traduce en cambios energéticos poderosos que se transmiten en cambios físicos, mentales, espirituales, y emocionales de las personas. Esto resuena muchísimo a la trama del film en sí.
El 11:11, para el escritor Eliasib David, es un código que sabe el inconsciente de manera predeterminada y, al ver esa hora en los relojes, es un mensaje de: “Atención, se acerca una transición en tu vida, vienen transformaciones, realiza los cambios necesarios para cerrar este ciclo y pasar al siguiente”.
Virando para la historia de la humanidad, el cese al fuego de la Segunda Guerra Mundial ocurrió exactamente a las 11:11 horas de la mañana.
Si nos trasladamos a EEUU (US en inglés), el 11 de septiembre corresponde al día que fueron derribadas las Torres Gemelas, además, el primer avión que impactó es el vuelo 11 de American Airlines. El día 11 del mes de septiembre es el día 254 del año, que sumado entre sí (2+5+4) da como resultado el número 11. También, luego del día 11 de septiembre quedan 111 días para que culmine el año.
Continuando con el mismo país, las letras sumadas de cada uno de los nombres de los últimos 4 presidentes dan como resultado el número 11: Donald Trump, Barack Obama, George W. Bush, Bill Clinton.
¿Podríamos decir que Jordan Peele no pensó en nada de todo esto para su encriptada trama?