Noé

Crítica de Susana Salerno - N3F

Narra un hecho bíblico del Antiguo Testamento, cuando Noé escucha al Creador y construye un arca para salvar a su familia y a los animales antes del diluvio.

Esta es una adaptación de la historia bíblica del Arca de Noé, llevada a la pantalla grande por el cineasta norteamericano Darren Aronofsky (45) el mismo de:"Pi"; "Requiem for a Dream"; "La fuente de la vida"; "El luchador" y “El cisne negro”, entre otras. Este proyecto constituye una superproducción de unos 150 millones de dólares; a pesar de todo esto en algunos lugares fue censurada su exhibición como en: Qatar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Egipto, entre otros, quienes argumentan que no se puede representar físicamente a un profeta.

Todo comienza con una breve reseña en los tiempos que no había nada, luego llegan los tiempos de la creación, aparecen Adán y Eva, la tentación, el pecado original y el castigo, después Caín y Abel( aquí surge el primer asesinato según el relato bíblico), luego pasan muchísimos años y nos encontramos con la figura de Noé ( el descendiente de Set, el menor de los hijos de Adán y Eva) interpretado por Russell Crowe, que vive con su esposa Naameh (Jennifer Connelly) y sus tres hijos Ham (Logan Lerman); Shem (Douglas Booth) y Japheth (Leo McHugh Carroll). El mundo está lleno de maldad, violencia, crueldad, odio, venganza y en medio de la destrucción un día encuentra una niña Ila (Emma Watson) mal herida, que con el tiempo será su hija adoptiva y parte de la familia.

Él soporta visiones apocalípticas que se le manifiestan en distintos momentos y le revelan que se acerca un diluvio universal y debe salvar a su familia y a los animales que son seres inocentes, dignos y puros. Para ello, lo ayudan unos monstruos de piedra conocidos como “Vigilantes” (son gigantes que colaboran) y su familia junto a quienes construye el arca a pedido por Dios. Vale aclarar que su narración no es fiel al antiguo testamento y se han tomado libertades narrativas.

El personaje va sufriendo distintas encrucijadas, el director presenta otros elementos que no son bíblicos, le pone mayor dramatismo a varias escenas, tiene mensajes ecológicos y que promueven el respeto a la naturaleza, habla de la crueldad, la maldad, muestra al hombre como el único animal que mata a otro no por comida sino simplemente por el hecho de matar. Un villano detestable lo constituye Tubal-cain (Ray Winstone, de muy buena actuación), otros de los personajes importantes son: Methuselah, es el Abuelo (Anthony Hopkins, su actuación es correcta y aparece poco), Ila (Emma Watson) y Samyaza (Nick Nolte) quienes conforman situaciones claves y ofrecen una serie de mensajes.

Ayuda mucho la tecnología actual, que aporta buenos efectos especiales y fotografía, una buena paleta de colores, existen momentos de tensión y algún sobresalto, la banda sonora se ubica en los momentos precisos con mayor intensidad ante el drama y más suaves para la armonía y la tranquilidad. Tiene algunos hechos que no se resuelven, errores de filmación, ambientación y actuaciones poco creíbles, pero resulta un buen entretenimiento con una impronta bien hollywoodense.