Bumblebee

Crítica de Fernando Alvarez - Todo lo ve

Después de cinco películas abrumadoras con el sello de Michael Bay, el cambio en este relanzamiento de la franquicia navega entre el aire fresco y nostálgico que se necesitaba.

Ahora con la dirección de Travis Knight -Kubo y la búsqueda del samurai-, Bumblebee funciona con spin off y hasta como precuela de la historia ya conocida en la eterna lucha entre Autobots y Decepticons, los robots del planeta Cybertron.

Con aire ochentoso y música que acompaña a la perfección Optimus Prime envìa a Bumblebeea la Tierra y encuentra refugio en un depósito de autos en una pequeña ciudad en la costa californiana. Quien encuentre al auto amarillo que se transforma en robot es Charlie -Hailee Steinfeld-, una adolescente que busca su lugar en el mundo y lucha por componer la situación familiar con madre enfermera que tiene su nueva pareja y un amigovio que la acompañará en su aventura. 

El peso del relato descansa en ella y en los divertidos personajes secundarios que funcionan bien dentro del contexto de luchas, persecuciones y una Tierra que corre peligro.

La película tiene el espíritu ochentoso de títulos como ET o la más reciente Gigantes de acero, poniendo el acento en la relación de amistad entre una humana y una máquina que cree que es capaz de esconderse en la arena o asustarse como un niño, causando alboroto a su alrededor. 

Entre destellos de acción, reconstrucción afectiva y una adolescente que encuentra en el robot del título al mejor compañero para combatir a las fuerzas enemigas, se construye esta película pensada para consumo familiar que no resulta ni tan cansadora ni abrumadora como las anteriores de la franquicia. Es más clara en su concepto y divertida en su desarrollo, sin otras pretensiones que las de entregar un producto ameno respaldado por generosos efectos visuales.

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