+
Imagen del crítico Nicolás Kusmin
Nicolás Kusmin
  • Cantidad de críticas: 21
  • Promedio: 70%
  • Críticas favorables: 16/21 (76%)
  • Críticas desfavorables: 5/21 (24%)
  • Diferencia absoluta: 12%
  • Email de contacto: No disponible
  • Twitter: @nicolaskusmin
  • Medios donde critica: A Sala Llena, Leedor.com
  • La revolución es un sueño eterno
    Ver una película con una estética e impronta como si hubiese sido realizada hace 25 años (aunque se filmó hace 5) es realmente una experiencia extraña. Si a eso se le agrega que el filme está basado en un famoso libro de un autor muy importante como es Andrés Rivera, más todavía. No es otra que La Revolución es un Sueño Eterno, basada en la novela homónima y con un tono de impostación, de importante recitado.

    El director Nemesio Juárez, que vino a presentar la película -que pasó por largas postergaciones, falta de apoyo y de dinero, problemas de producción y varias cosas más- hizo hincapié en el esfuerzo que supuso por un lado: realizar un guión basado en una novela, que según el modo de escribir del gran Andrés Rivera, es un diálogo interior de uno de los olvidados de la Revolución de Mayo, Juan José Castelli (como el autor también se propuso con El Farmer sobre los días de exilio de Rosas en Inglaterra). Por otro lado, Juárez, se refirió al trabajo con los actores; Lito Cruz, que a Castelli le da una impronta muy especial, con un tono de voz que se pierde al final de las líneas (el prócer olvidado tenía un avanzado cáncer en la lengua) y logra así ser lo mejor de la película.

    Lo secundan Juan Palomino, Adrián Navarro y Luis Machín entre otros, como Bernardo de Monteagudo, Mariano Moreno y Manuel Belgrano respectivamente. Todos están muy bien en sus papeles; la impostación buscada (como esas viejas películas importantes, es lograda). Sin embrago, tanto esfuerzo queda un poco opacado por la estética tan poco moderna, los impresos explicativos sobre las fechas en un fuerte rojo sangre y una coloratura apagada, sumado a ciertos personajes cuyas voces fueron agregadas con posterioridad.

    A su vez (y este es un comentario que da para largo y para un mayor análisis que excede a estas líneas de un festival) es de extrañar que un filme que pretende contar como un grupo de personas pensaron la revolución y entregaron sus vidas en ello en contra del poder, primero el de España, luego contra la oposición interna que no les permitían avanzar (si lo habrá padecido Mariano Moreno, víctima del primer asesinato político de la historia argentina; "Se necesitó tanta agua para apagar tanto fuego" dicen que habría dicho Saavedra) sea financiada en parte por "San Luis Cine", que es un fondo que supo tener 25 millones de pesos de presupuesto, de una provincia manejada casi como un feudo por un grupo familiar que no deja de alternarse en el poder.

    Pero dejando esto por un momento de lado, según palabras del director, al parecer Andrés Rivera estuvo satisfecho con el filme y con los agregados de batallas (filmadas con muy poco presupuesto pero con oficio) y de "escenas" y "diálogos" de las que la novela carecía.
    Seguir leyendo...
  • 35 Rhums
    35 Rhums
    Leedor.com
    Gris, el color de París.

    Denis confiesa directamente haber copiado para este film al genial director japonés Yosujiro Ozu. No son casuales entonces las vías del tren que se bifurcan. En otro homenaje a Ozu menos abordable como “Café Lumiere” estaban más que presentes.

    Claire Denis, invitada especial al BAFICI en el 2009, vino con dos películas, “35 Rhums” fue una de las delicias de ese festival. El próximo 10 de mayo se estrena exclusivamente en la Sala Lugones.

    Con varios puntos de contacto con su film de 1999 “Bella Tarea”, no tanto en su argumento sino en el desarrollo de los mismos.

    Esa manera francesa tan pausada de relatar lo cotidiano, donde todo ocurre casi sin darse cuenta y el espectador va sabiendo sobre los personajes de a cuenta gotas, por una frase dicha al pasar, por una carta, por algo pequeño…

    Lionel, ya cercano a jubilarse como conductor de trenes, y su hija Josephine tienen una relación tan cercana y tan marcada por la vida, que los separa y diferencia de los demás. Gabrielle, enamorada de él los “acecha” de cerca y Noé, otro vecino joven, aspira a entrar definitivamente en la vida de Josephine.

    París, es bella, pero al mismo tiempo fría y gris en “35 Rhums”, no por nada, Prevert dijo que “gris es el color de París, el color de la inteligencia y la melancolía”.

    En los suburbios, mirando desde las ventanas a las mismas vías por donde Lionel transita, ocurre gran parte del metraje. Ellos son de raza negra y son parte de Francia pero al mismo tiempo se sienten extranjeros.

    El título refiere a una anécdota de los 35 pequeños tragos que sólo en casos especiales Lionel toma, contados uno a uno sobre la barra del bar.

    Denis logra la poderosa virtud del buen cine que con pequeños gestos y estados de ánimo transmite no sólo una gran potencia si no que se reserva hasta la posibilidad de un final redentor.


    Publicado en Leedor el 2-04-2009
    Seguir leyendo...
  • Cerro Bayo
    Cerro Bayo
    Leedor.com
    Después de ser premiada en el festival de San Sebastián y con estreno anunciado para el próximo mes de agosto, se presentó en calidad de premiere “Cerro Bayo”, la ópera prima de la talentosa Victoria Galardi, que anteriormente había realizado en tándem con Martín Carranza “Amorosa Soledad”.

    En esta oportunidad Galardi cambió de registro y se internó en un pueblo chico que, como dice el refrán, puede ser un infierno grande. Aunque la propuesta en nada tiene que ver con el terror sino con la vida de anécdotas pequeñas que se da en una comunidad de pocos habitantes al borde del Cerro Bayo, donde todos se conocen. La directora es oriunda de Neuquén y demuestra conocer con su firme guión todos los recovecos de la comunidad: desde los vecinos que alcanzan en el camino a un joven soldado de un puesto de vigilancia, pasando por los concursos de bellezas comunitarios para el elegir a la reina del Cerro hasta los repetidos comentarios sobre el clima.

    Todo comienza cuando Juana Keller, la abuela de una familia tipo se intenta suicidar. Prende el gas y se deja morir. La drástica decisión se ve interrumpida cuando es salvada por una de sus hijas que vive en el pueblo. Juana queda en coma provocando y moviendo toda la trama. Su otra hija (Verónica Llinás en un excelente papel) viaja desde Buenos Aires por la triste noticia. Ese re-encuentro con su hermana y la familia, y su complicada situación económica sumado al misterio generado por una supuesta ganancia en el Casino de su madre, hará estallar los más oscuros sentimientos e intereses de los “aún” no deudos.

    Victoria Galardi se presenta como una excelente directora de actores –declaró en la conferencia de prensa que el trabajo previo y los ensayos con su equipo es lo que más disfruta – ya que no existe ni un pequeño personaje que no esté bien en el film. Nada desentona, todo funciona como una pieza de relojería.

    El drama que vive la familia es matizado con pequeñas dosis de humor, rayano en lo absurdo, que hacen llevadera una trama que por lo pequeña podría haber caído en el costumbrismo y la pesadez.

    Mención especial nuevamente para Inés Efrón, la joven actriz de “XXY” se destaca en su rol de una chica cuya aspiración es ser elegida Reina del Cerro. Sus inseguridades y las conversaciones con su hermano (Nahuel Pérez Biscayart) cómplice de sus pedidos resultan conmovedoras en su visión fraternal de la vida.

    De los intensos 86 minutos deben destacarse dos momentos musicales. Una escena en cámara lenta del tema “Elephant Gun” del grupo “Beirut” donde toda la fuerza e intensiones del personaje de Llinás son desplegadas. Y la composición “Arioso” de Johann Sebastian Bach interpretado con guitarra por un grupo brasileño que vive en Nueva York llamado “Trio Da Paz”, cuando la acción transita el camino que conduce al Cerro que da título a la historia. “Mientras la filmaba escuchaba esa música” declaró la directora.
    Seguir leyendo...
  • Medianoche en París
    Dulce y Melancólico.

    Esa máquina de crear que es el director neoyorquino, que puede estrenar una película por año regularmente hace más de 30 –pese a que en la argentina ya suman tres en 2011 dado la demora en estrenarlas– ha logrado uno de sus films más frescos y posiblemente más queridos de los últimos años.

    “Todos dicen te quiero” fue una película con ribetes musicales de 1996 que Woody filmó y protagonizó en Paris, donde enamoraba a nada menos que Julia Roberts (si, no hay que olvidar, que todo puede ocurrir en las películas).
    Años después y sin musical de por medio la acción transcurre también en Paris. Todo lo mejor que la Ciudad Luz tiene para ofrecer y significa en la historia de la cultura (y por que no, también del cine) parece reunirse en “Medianoche en Paris”. Decenas de tomas sobre los íconos de la ciudad abren la película: Allen logra ponerse en el bolsillo a los espectadores.

    Gil (Owen Wilson) e Inez (Rachel McAdams) son una pareja de Beverly Hills que viaja a Europa junto a los padres de ella (unos republicanos recalcitrantes) para realizar algunas compras para su futuro casamiento. Gil quiere ser algo más que un guionista exitoso de Hollywood, desea escribir una muy buena novela. No sólo debe luchar contra sus propios límites si no también contra la falta de apoyo de Inez.

    Gil es, como todos los personajes de Woody: neurótico, automedicado, inseguro pero también –como su creador– talentoso. Owen Wilson logra estar a la altura de los alter-egos del director.

    Cuando Gil se pierde por las calles de París en una noche de copas, sucede un inesperado suceso: al tocar las doce la ciudad vuelve al glamour de los años 20 y lo transporta a ese mundo de bohemia y ebullición cultural, donde compartirá noches de conversación, tragos y bailes con: Cole Porter, Scott y Zelda Fitzgerald, T.S. Eliot, Jean Cocteau, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, junto a Salvador Dalí, Luis Buñuel y Man Ray, entre muchos otros. También se deslumbrará por alguna mujer que participa de esos ambientes. Y hasta logrará que su novela sea leída por la mismísima Gerturde Stein (Kathy Bates en un papel encantador).
    Con el correr de las noches, sus ausencias van sorprendiendo a Inez y su familia. Así el pasado y el presente junto a sus consecuencias se van mezclando en la trama.

    Woody a sus 75 años, dice presente una vez más, con una visión mucho más optimista que su anterior “Conocerás al Hombre de tus Sueños” sorprendiendo a los incondicionales como así también a los que le han recomendado algún año sabático (incansable, ya está filmando en Roma con Roberto Benigni)

    Una idea repetida en el cine de Woody, siempre se anhela lo que no se tiene. Los de la Belle Epoque desean vivir en el Renacimiento y los bohemios de los años 20 en la Belle Epoque. Mientras, en una sala de cine, durante 100 minutos, un pequeño (solo en tamaño) director logra conmover una vez más a miles de espectadores, que observan como una lluvia parisina puede resultar tan romántica como sorprendente. No es poco.
    Seguir leyendo...
  • Juntos para siempre
    Pablo Solarz sale airoso del difícil pase de guionista al director. Es el responsable de exitosas historias como la de “Un Novio para mi Mujer” e “Historias Mínimas”, dirigidas por Juan Taratuto y Carlos Sorín respectivamente. Por primera vez, como declaró en la conferencia de prensa, “ahora puedo contarlo yo. Después de haber aprendido mucho en los sets”, más allá de su formación como cineasta en el exterior.

    Aunque también declaró que sólo comparte con el protagonista de la película la profesión, él tiene algo de todos sus personajes, incluso los femeninos. “Juntos para Siempre” cuenta la historia de Gross que es tan exitoso como guionista como complejo como persona. Está en pareja con Lucía (Malena Solda) que lo engaña y lo deja el mismo día. Para trata de evitar esto y/o como parte de negarlo concurre a una terapeuta (un viejo reclamo de Lucía) mientras se sucede –como un film en paralelo- una de las tantas historias que su mente en constante proceso desarrolla.

    Semejante trama, en apariencia muy compleja de entrelazar, sale airosa en su primera mitad, luego no parece dar con el tono para encontrar el elemento dramático que la sostenga, junto a lograr el pase de lo cómico a lo más trágico. Aquel momento en que las grandes comedias dejan sólo de tener excelentes diálogos par ser algo más. Los personajes femeninos son maltratados constantemente y existe un momento muy denso cuando Gross “despierta” a su nueva novia: “Vos hacete la dormida” le pide.

    Como puntos a favor se pueden destacar la propuesta en tono de comedia y los diálogos hilarantes muy cercano al cine de Woody Allen: la escritura, la negación, el psicoanálisis, lo edípico, etc. En Peto Menahen, Solarz encontró al actor ideal, ya que puede mezclar lo cómico con lo serio en un pequeño instante. La otra figura destacada es Florencia Peña que compone a Laura, el reemplazo que encuentra Gross de su mujer, cambiándola por una “un poco tonta” (como él le declara a la terapeuta). La historia en paralelo es protagonizada por Luis Luque en otro de sus papeles tan taciturnos que dicen mucho sin tener que hablar.

    Pablo Solarz, fue el creador del estreno más exitoso del año 2009 “Un Novio para mi Mujer” y el de uno de los menos exitosos de 2008 “El Frasco”. Ahora, salta a la dirección y se anima a exponer sus propias historias. Con un muy buen pasado como guionista y un futuro más que interesante como director.
    Seguir leyendo...
  • Poder que mata
    Poder que mata
    Leedor.com
    Nuevamente tiene que ser Hollywood el que instala de forma masiva –es verdad, muchas veces es nocivo- la verdad dicha a los cuatro vientos, y cuánto mejor si la historia es real y no sólo una invención de algún gran guionista.

    Estrenada en el país en momentos en que el mundo aún está conmovido por la muerte de Osama Ben Laden, “Poder que Mata” tiene como núcleo la historia de Valerie Plame (Naomi Watts) una agente encubierta de la CIA que ve modificada abruptamente su vida cuando su marido Joseph Wilson (Sean Penn) –un ex embajador norteamericano en África- denuncia en el New York Times al entonces gobierno de George W. Bush por malversar información sobre las supuestas armas de destrucción masiva para “justificar” la guerra contra Irak.

    Los laderos del presidente no tienen mejor idea que vengarse filtrando a la prensa la verdadera identidad de Valerie Plame, destrozando en un segundo su vida profesional y poniendo en peligro a los afectados por sus operaciones encubiertas. Cabe señalar que dicha acción realizada por un funcionario se encuentra penada por ley. Incluso aquí en Argentina un ex ministro del interior tuvo que enfrentar una causa judicial por mostrar en TV la foto de un agente encubierto.

    El film funciona en dos niveles, por un lado el thriller político –narrado de forma vertiginosa por el director de “Identidad Desconocida”, que fue la primera de la saga de Jason Bourne- y en segundo lugar el drama personal, la bomba que se sucede en el matrimonio entre Valerie y Joe.

    Sean Penn, en un rol que le cabe al dedillo por ser un actor comprometido con los derechos humanos, que denunció al gobierno de Bush y que incluso cubrió parte del drama vivido en la guerra de Irak como periodista, siente y encarna a Joe de una manera que sólo él lo puede hacer. Joe tiene la verdad dentro y la necesita gritar y expulsar en todos los medios de comunicación: es un patriota en el mejor sentido de término. En cambio, Valerie opta por medirse y no exponerse: un gran trabajo de Naomi Watts.

    Más allá que la historia fue muy conocida, conviene no adelantar mucho más sobre los giros de la trama.

    Aunque “Poder que Mata” no es “JFK” y Doug Liman no es Oliver Stone existe algún tipo de relación en la visión del mundo de ambas. Quienes tienen el poder no pueden avasallar los derechos de cualquiera y todos como ciudadanos tenemos el deber de defender los valores democráticos incluso por sobre el Presidente y sus hombres.

    Se quiere creer que a la larga la “verdad” termina triunfando por sobre la difamación y la prepotencia. Sin embargo, pese a esto, el drama que Valerie y Joe protagonizaron entre el 2002 y 2004 y el estreno de “Fahrenheit 911” de Michael Moore, uno de los documentales más exitosos de la historia del cine, no frenaron un segundo mandato de Bush.
    Seguir leyendo...
  • Un cuento chino
    Un cuento chino
    Leedor.com
    De Menor a Mayor.

    En su segunda película dirigida y escrita, Sebastián Borensztein –uno de los hijos del querido y recordado Tato Bores- ha logrado depurar todo aquello que en su buen debut con “La Suerte está Echada” parecía sobrar. En aquella oportunidad, ya se demostraba su férrea dirección de actores pero pecaba de querer ¡poner todo! Había demasiadas aristas en la historia, incluida una donde un hombre mayor, muy parecido a Tato, recitaba dudosos parlamentos en el final de sus días.

    Seis años después llega “Un Cuento Chino” que está basada en una historia real. Una de esas noticias locas y poco creíbles que siempre aparecen en los diarios más sensacionalistas: una vaca que cae del cielo –desde un avión- provocando una tragedia. Esa historia es una más de las que Roberto recorta y guarda en una de sus carpetas; un hombre ordinario, sencillo, del montón, lleno de rutinas que el humor de la película explota y les saca jugo. Pero todo su mundo se da vuelta cuando se ve involucrado en el destino de un muchacho de origen chino que es lanzado desde un taxi, para peor no habla ni una palabra de español.

    El film de menor a mayor va logrando desarrollarse, apoyado en sus actuaciones (especial mención a Ignacio Huang) consiguiendo de una pequeña anécdota construir un mundo en clave de comedia agridulce sobre las miserias humanas y las diferencias entre las etnias de este bendito planeta.

    Quizás cierto ribete político-histórico que la cinta adquiere hacia el final con la Guerra de las Malvinas como fondo, pueda quedar un poco descolgado de la trama. Por suerte un resbalón no es caída…

    ¿Qué decir de Ricardo Darín? como los grandes actores es tan versátil que puede hacer tanto una interpretación despojada como en la excelente –y posiblemente mejor película argentina de los últimos años- “El Aura” y una comedia en tono de absurdo como “Un Cuento Chino”. Su registro y sus tempos para la comedia resultan inmejorables.

    “Un Cuento Chino” ya está encaminado a ser una de los éxitos de taquilla del año. Por fortuna también es un digno producto de cine nacional apoyado en el absurdo sin buscar la risa fácil y chabacana más cara a la TV vernácula.
    Seguir leyendo...
  • El cisne negro
    El cisne negro
    Leedor.com
    Terror bailado.

    Existen pocas películas que se convierten en una experiencia cinematográfica distinta, “El Cisne Negro” es una de ellas.

    Y esto ocurre porque la cinta es en realidad un cuento de terror, con casi todos los aditamentos del género, que por medio de un thriller psicológico relata la historia de una obsesiva adolescente que hace todo por obtener el papel de su vida: nada menos que el protagónico como bailarina de El Lago de los Cisnes del inmortal Tchaikovsky, en una nueva y polémica puesta en el Lincoln Center de Manhattan.

    Nina (Natalie Portman) sólo vive para ser bailarina. Tiene una madre sobreprotectora (Barbara Hershey) que comparte la profesión con ella, y que no deja de apoyarla tanto como la presiona.

    Al mismo tiempo que desea lograr su sueño profesional, Nina, vive y respira el mundo híper competitivo de los bailarines, de las puestas en escena y de la conflictiva relación con el director de la compañía (Vincent Cassel) tan genio como déspota. Él no duda en usar los métodos menos ortodoxos para sacar lo mejor de sus bailarinas. En este caso lleva al límite de lo soportable a Nina cuando la fuerza a actuar tanto al cisne blanco como al negro. Es ahí donde el terror y lo fantasmagórico se adueña del relato para ya no abandonarlo.

    Es distinta a otras películas porque utilizando elementos conocidos -cámara en mano, efectos especiales- logra mezclarlos para generar en el espectador un nivel de compromiso para con la historia que le convierte en una rara avis en el cine. Esto se refuerza mucho más por el hecho de estar nominada a los Oscars como mejor película.

    “El Cisne Negro” maneja a la perfección el tema “del doble”. Se nutre para ello de planos y contraplanos donde los espejos juegan un papel especial. En su momento, otro interesante cineasta y actor como Kenneth Branagh lo había logrado con su versión de “Hamlet”, delimitando el drama persecutorio y de fantasmas que el príncipe de Dinamarca soportaba.

    Vincent Cassel (“Irreversible”) como Thomas, el director de la obra, es tan buen actor como casi revulsivo en su presencia. Es muy difícil generar empatía con sus personajes –siempre en el borde- pero al mismo tiempo son tan fascinantes sus interpretaciones, que no se puede dejar de admirar.

    Y para el final está ella. Desde que Luc Besson, la vió con los pies colgando en una publicidad y dijo: “esa es la nena que quiero para “El Perfecto Asesino””, Natalie Portman paso a paso fue escalando en su carrera. Firme candidata para ganar el Oscar, su Nina es tan frágil y tan fuerte a la vez, que hará pasar al espectador por todos los estados de ánimo. Su entrega parece total como la de su personaje.

    El director Darren Aronofsky logra impactar, shockear y remover al cine norteamericano tan inclinado, en general, a la película pasatista que no siguen madurando en el espectador con el correr de las horas. Ya lo había hecho con “Pi” y “Requiem para un Sueño”, ahora por suerte lo vuelve a lograr. También es productor de otro excelente estreno de la semana nominado al Oscar como “El Ganador”.

    No se puede dejar de mencionar que “El Cisne Negro” cuenta con fuertes escenas, que pueden llegar a ser revulsivas para algunos. Pero de seguro, si se intenta el desafío, se llegará a buen puerto.
    Seguir leyendo...
  • Más allá de la vida
    Una película para la polémica.

    Todos esperan más. Todos quieren más del maestro. Pero él es humano, y está aquí en el mundo de los vivos, de los que experimentan y también se pueden equivocar en el trayecto.

    En esta oportunidad Eastwood cambió de registro. Pasó de “Invictus”, sobre el legado de Mandela, a un thriller sobrenatural.

    Inicia la acción con un “tsunami” (sí, es una película de Clint aunque usted no lo crea) realizado con la maestría de un director clásico pero con el respaldo de un productor de la talla de Steven Spielberg. Una periodista (Cécile de France) sobrevive milagrosamente a este desastre natural después de experimentar visiones durante los minutos en que estuvo muerta. En otro lado del mundo un psíquico (Matt Damon, siempre con el registro de los grandes actores) trata de cambiar su vida, después de vivir de ayudar a la gente a comunicarse con sus seres queridos en el más allá. Y la tercera historia –por suerte no es “Babel” aunque se le parece en el armado– sucede en Londres cuando un chico pierde a su hermano gemelo.

    La acción se sucede así entre estos tres personajes y las vicisitudes de sus nuevas experiencias de vida. La periodista intentará investigar sobre sus visiones, el psíquico tratará de mantenerse en su tesitura de “no vivir pensando todo el tiempo en la muerte” y el pequeño londinense intentará llegar a comprender el por qué del trágico final de su hermano.

    Como logros se pueden destacar el clasicismo de Eastwood a la hora del relato y del final, siempre redentor, como acostumbra. Y los climas, en especial en la historia encarnada por Matt Damon en tándem con Bryce Dallas Howard -la actriz de “La Aldea”- donde la sutileza y el oficio del director como narrador parecen intactos.

    La polémica se genera por el hecho de que “Más allá de la vida” es sólo una buena película, pero no una gran obra. Y la crítica internacional y la local, junto a los fans no saben (sabemos) donde pararse. Porque no es una historia descollante, que plantee grandes temas o hechos, como tiene acostumbrados el director de “Los Puentes de Madison” y “Los Imperdonables”.

    Eastwood, desde “Río Místico” pasando por “Cartas desde Iwo Jima” no ha podido regresar a su mejor cine: aquel que pese a lo áspero fue siempre conmovedor. Igual, no parece preocuparle mucho. Sigue filmando, octogenario ya, aunque no es casual que elija un guión sobre la vida después de la muerte, escrito por el británico Peter Morgan, al que le ha ido mejor con historias como “La Reina” o “Frost/Nixon”.

    De esta manera, el último director clásico, presenta “Más allá de la vida” con sus aciertos y fallas. Ya está pre-produciendo otro film para estrenar en 2012, sobre la vida de John Edgar Hoover, el creador del F.B.I., que protagonizará Leonardo DiCaprio. Eastwood, sigue produciendo. Como dice el dicho: “el que no hace, nunca se equivoca”.
    Seguir leyendo...
  • El ocaso de un asesino
    Mr. Butterfly

    “Me considero totalmente un director europeo y quiero seguir siendo así”. Anton Corbijn.

    Ya en “Más allá de las Nubes”, el último gran film que Michelangelo Antonioni filmó con la colaboración de Win Wenders, existía un alter-ego que como fotógrafo declaraba que sólo podía captar la realidad de una ciudad –Ferrara, como siempre en Antonioni- si primero la fotografiaba. Algo de ese destino tiene el director holandés de “El Ocaso de un Asesino” Anton Corbijn. Fotógrafo primero, director de videoclips de míticas bandas como Depeche Mode después y más tarde hacedor de “Control” sobre la vida de Ian Curtis, líder de la banda Joy Division.

    El film relata la vida de un asesino a sueldo que intenta escapar de su sino trágico. Después de un inicio a pura acción y traición en Suecia, la trama se muda a un pequeño pueblo de la zona del Abruzzo italiano.

    Corbijn filma y “fotografía” esos pueblos con un cuidado, con una maestría que pocas veces se ve en un producto de Hollywood. “El cine es la vida menos las partes aburridas” declaró un gran director. Sin embargo, aquí, una vez más, se intenta contar –con muchos aciertos pero también con algunos deslices– lo que transcurre en el mientras tanto, cuando se debe esperar una directiva. “No hagas nuevos amigos” le sugieren al asesino, que para pasar desapercibido dice ser, ironías del director, fotógrafo.

    La película se presenta como un western post-moderno, donde el forastero llega al tranquilo pueblo, se hace amigo del cura y se enamora de la prostituta.

    La atmósfera es sobrecogedora. No falta el bar casi despojado, las noches de garúa, los adoquines que relejan la luz y el suspenso a la vuelta de la esquina. Incluso hay lugar para la cita directa en un televisor donde se emite un spaghetti western de Sergio Leone, “Italiano!” como declara el cantinero antes de que un tiro corte la trasmisión.

    En uno de sus mejores trabajos, en la sintonía de “Michael Clayton”, George Clooney acierta una vez más en un rol contenido. Su asesino es parco, frío, casi no habla, aunque se le nota en la cara un secreto. Lo llaman “Mr. Butterfly” o “Señor Farfalla”, según la mujer de turno. La prostituta citada o una bella y enigmática mujer que lo contrata para armar un rifle especial.

    “El Ocaso…” con sus aciertos y fallas termina siendo un producto para celebrar, ya que pocas veces desde Norteamérica se apuesta por una historia tan europea, de climas contenidos y acción a cuenta gotas. Aparte de su performance, sí un mérito tiene Clooney es ayudar con su presencia a que un film así sea posible. Y si a la espera de una mueca seductora a lo “E.R”, alguna desprevenida puede llegar a verla, e incluso disfrutarla, en enhorabuena, misión cumplida.
    Seguir leyendo...
  • Mi familia
    Mi familia
    Leedor.com
    Mi familia y todo los demás

    “Si pedís carne a punto en la Argentina te traen una vaca mugiendo. Buenos Aires, es la ciudad más bella del mundo”.

    La mencionada es sólo una de las hermosas frases que se escuchan en uno de los mejores estrenos del año.

    Divertida, tierna, ágil y profunda, llega la película de estilo “Indie” que se menciona fuerte para los Oscars de 2011. Lisa Cholodenko es una realizadora de muy buenas historias en general de temática homosexual. De hecho es la primera que se estrena comercialmente en el país. Las otras se han podido seguir sólo en festivales como el de Mar del Plata.

    Annette Bening y Julianne Moore conforman un tandem actoral impresionante. Cerca de los cincuenta años y al parecer sin operaciones, con la cara y arrugas que el correr de la vida les dejó -Meg Ryan, ¡teléfono para vos!- encarnan a Nic y Jules. Ambas son pareja, y quitando el hecho que son lesbianas, son un matrimonio típico con los esplendores y derrotas de cualquier relación amorosa.

    Tienen dos hijos Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson) ambos concebidos por inseminación artificial. Cuando Jovi va a cumplir 18 años y está por partir hacia la universidad, su hermano Josh de 15 le pide que averigüe quién es en realidad el donante de esperma que permitió que ellos estén en este mundo. Dan con el “bio-padre” Paul -Mark Ruffalo en su mejor papel- un excéntrico, soltero y joven dueño de restorants orgánicos. Su llegada modificará la vida de toda la familia.

    El gran mérito de “Mi Familia” (el título original “The Kids are all right” –los chicos están bien- remite a una canción de “The Who” que es parte de una excelente banda sonora) es tratar los complicados temas sobre el matrimonio, paternidad, homosexualidad, procreación y relaciones sin emitir ningún juicio de valor ni bajada de línea. Aquí no hay nada más ni nada menos que seres humanos, con sus virtudes y miserias.

    ¡Qué potencia puede tener el cine! “Mi Familia” se debiera haber proyectado en la Plaza del Congreso a los grupos que se manifestaron en contra del matrimonio igualitario.

    La directora basó el guión en sus propias experiencias, ya que tuvo a su hijo Calder por inseminación artificial de un donante anónimo.

    Hay una calidez en sus personajes, una textura en el film, que se puede respirar en Buenos Aires. No es casual entonces lo que se dice sobre la ciudad. Es uno de esos regalos del cine, como cuando en la película animada “Yellow Submarine” dicen que “todavía queda un lugar hermoso para vivir: Argentina”.

    Aunque el final posea un cierto dejo de amargura y no tenga la potencia que el relato llevaba, “Mi Familia” termina siendo, posiblemente sin quererlo, un canto a la diversidad y a la libertad.
    Seguir leyendo...
  • Wall street 2 - El dinero nunca duerme
    Burbujas y más Burbujas.

    Pregunta: ¿Cuál es un su cifra para retirarse? Vamos! Todos tienen una.
    Respuesta: Más.

    Oliver Stone, el hacedor de éxitos y fracasos por igual. El ex combatiente de la guerra de Vietnam que puede cambiar de registro con facilidad, pasando de “JFK” a “Asesinos por Naturaleza”, realizando películas documentales sobre Fidel Castro y la realidad sudamericana, vuelve ahora a desempolvar a uno de sus primeros chiches: “Wall Street”. Pese a que varias veces fue tentado a realizar una segunda parte, la crisis financiera de 2008 fue el detonante que necesitaba.

    Desde la playa, con un celular que con los años sería llamado “el ladrillo”, Gordon Gekko (Michael Douglas) se comunicaba con Bud Fox, su discípulo en aquel momento, para informarle que le había hecho una transferencia por varios millones de dólares desde algún lugar de Asia. El dinero no dormía y volaba de un continente a otro…

    23 años después, con varios años de juicios y otros tantos en prisión, Gekko ya pagó su condena, perdió a su familia y sus millones, pero también ganó algo más, que sólo los años parecen dar: tiempo, para pensar y meditar.

    Sí Gordon Gekko quedó en el inconciente colectivo como el paradigma del villano de guantes blancos, porque “no mataba” pero realizaba cientos de actos ilegales en la bolsa de comercio, habrá sido ¿por la descollante actuación que le valió un Oscar en 1988 a Douglas? o ¿por la fiebre y posterior depresión que generó en los ´80 el gobierno de Reagan? O ¿por la veloz posibilidad de pasar a ser millonario en pocos años? Quién sabe. En términos de cine hollywoodense el film fue un thriller financiero que no ha sido superado.

    Jake Moore (Shia LaBeouf) está de novio con Winnie, la única hija y familia que le quedó a Gekko. Jake es un exitoso agente de bolsa en una renombrada firma que se ve envuelta en los escándalos de la burbuja de 2008. La trama, llena de intrigas, hace un recorrido por las supuestas reuniones entre los representantes de las firmas más importantes, la Bolsa de Valores y el Estado Norteamericano. Sin nombrarla, es fuerte la referencia a Lehman Brothers.

    Winnie (Carey Mulligan) no puede ver a su padre, entre muchas cosas lo culpa por la muerte por sobredosis de su hermano. Gekko hará intentos desperados por llegar a ella. En el camino teje una alianza con Jake, ambos tienen mucho que ganar de la información del otro.

    Quien ha visto llorar a una mujer cuando se le astilla el corazón, puede reconocer en Carey Mulligan, una actriz cada día más cotizada –nominada al Oscar este año por la excelente “Enseñanza de Vida”– toda la maestría de una profesional. De sólo observar como sus labios tiemblan, mientras caen sus lágrimas, dejará conmovido a más de uno.

    Es verdad que a Shia LaBeouf le queda un poco grande el papel de Jake, el actor de “Transformers” y la última “Indiana Jones” parece diminuto en comparación que con los pesos pesados de Douglas, Frank Langella y Josh Brolin. Este último que descolló con su protagónico en “Sin lugar para los Débiles”, demuestra una vez más que es “el” actor de la nueva generación a tener en cuenta.

    En su últimos dos trabajos Michael Douglas (la anterior y aún en cartel, la entretenida “Un Hombre Solitario”) ha transitado el camino de la relación maestro-discípulo. Ambos personajes han pasado del éxito al fracaso y de allí a la prisión, pero han ganado en el camino, cierta sabiduría y han atesorado algo más, algo no material pero que vuelve rico a las personas: “tiempo”.

    Los fanáticos de la primera “Wall Street”, que con los años se ha convertido en un clásico moderno estarán satisfechos. Esta secuela, ágil y divertida, aunque sin ser una gran película, tiene todos los elementos y aditamentos de un muy buen espectáculo.
    Seguir leyendo...
  • El encanto del erizo
    Un niña, una portera y una puerta misteriosa

    “Renée: podemos ser amigos, y todo lo que queramos”. De Ozu a Madame Michel.

    Paloma, es una especie de niña prodigio, que con sólo 11 años ha tomado una decisión, en un mes cuando llegue su cumpleaños se quitará la vida. “La muerte no puede ser algo tan trágico” enuncia con su voz en off que acompaña todo el metraje. Sin embargo, su vida burguesa en un edificio de lujo en París le tiene guardada varias sorpresas. Su padre es un funcionario de gobierno en problemas, tiene una hermana adolescente conflictuada y una madre depresiva a la que solo parece importarle sus plantas, con las que habla todos los días.

    Con ese panorama, Paloma, decide registrar con su cámara filmadora su vida y el mundo que la rodea como niña (aunque muchas veces parece más un adulto escondido bajo su forma) al mismo tiempo que dibuja en su pared cuadrados que parecen simbolizar los días de un calendario. El último de ellos, es todo negro.

    Como un film en paralelo, y aquí reside la habilidad de la directora debutante Mona Achache, se encuentra Madame Michel, la portera, la típica “concièrge” francesa, con el departamento en planta baja a un costado del hall principal. Atenta y cortés, pero siempre malhumorada.

    Cuando un nuevo vecino llega al edificio, un japonés de apellido Ozu –un homenaje velado al genial director nipón (*) que retrató como nadie los amores y conflictos de las familias orientales en los `40 y `50 y del que se proyectan tramos de uno de sus films más famosos Las Hermanas Munakata– las historias de Paloma y de Madame Michel comenzarán a cruzarse. Occidente y oriente parecen darse la mano aquí.

    Renée tiene una afición, la lectura, y dedica su tiempo libre a leer en una habitación donde sólo hay lugar para los libros que ama. Guarda celosamente ese secreto.

    Marguerite Yourcenar decía que las grandes obras, sus palabras y párrafos están unidas por un hilo invisible. No se puede ver, pero está ahí, sosteniendo toda aquello que, en este caso, todo amante del cine percibe, ve y siente en una butaca: ese lugar donde cualquiera puede ser otro, donde las lágrimas aparecen cuando la muerte se toca tanto con la vida. Porque: “es trágica la muerte, sí significa que no podrás ver más a las personas que amas, ni ellos a ti”

    “El Encanto del Erizo”, entonces, con sus excelentes actuaciones, con todo su devenir y con su final redentor, conmueve con las armas más nobles. Cine francés “en pleine forme”.

    (*) Yasujiro Ozu (1903-1963) considerado el mejor director que dio Japón y entre lo más importantes del cine mundial. Su plano característico era el filmado a casi un metro del suelo, imitando a la visión que tiene una persona desde un “Tatami”. Realizó más de 50 películas en sus escasos 60 años de vida. La muerte lo encontró en el pico de su fama, ayudada por un reconocimiento que en 1961 le realizó el Festival de Berlín.
    Seguir leyendo...
  • El origen
    El origen
    Leedor.com
    Soñar, Soñar

    “El Mundo no es real todavía, el tiempo duda. Sólo es cierto, el calor de tu piel”. Octavio Paz.

    Llegó el día. Se estrena una de las mejores películas de año. ¡Christopher Nolan lo hizo de nuevo! El hacedor de éxitos como “Batman, el caballero de la noche” y “Memento”, con sólo 40 años logra llevar al límite de lo posible el cine de acción con ribetes psicológicos.

    Confeso admirador de Jorge Luis Borges, Nolan cual un cuento del fantástico escritor argentino -de hecho en un momento uno de los protagonistas desea escapar por un tiempo a la mismísima Buenos Aires- logra convertir en imágenes situaciones muy cercanas a los relatos fantásticos que tanto Borges como Adolfo Bioy Casares plasmaron en muchos de sus relatos.

    Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) es el líder de un grupo de investigadores que insertan una idea en el subconsciente de un tercero, para sacar información clave. Son parte de una organización –una de las tantas que existen– para ello cuentan con arquitectos que diseñan esa realidad paralela para adaptarla a los requerimientos del sueño. Es aquí donde la factura de la película logra sus mejores momentos. Una París, desdoblada, un puente infinito por el enfrentamiento de espejos, ciudades inmensas abandonadas por el paso del tiempo y la falta de gravedad son sólo algunas de las genialidades del film.

    Pero, entonces, ¿cuál es la realidad, y cuál es el sueño? En esto “El Origen” dialoga con la saga “Matrix”, aunque la supera ya que logra en 148 minutos llegar a un todo (a veces asfixiante y desmesurado, pero superior al fin) como Borges lo lograba en un relato largo, ya que jamás escribió una novela.

    El Amor.

    Entre tanta acción y espionaje, no podía faltar el amor. Siempre presente en el cine de Nolan. En “Memento” todo iba hacia atrás por la muerte de una mujer, en “El Gran Truco” un triángulo amoroso, y qué decir de la saga “Batman”, con Bruce Wayne haciendo todo por defender a su amada.

    Aquí Marion Cotillard, la actriz ganadora del Oscar por la “La Vie en Rose”, como mujer de Cobb aparece como lo deseado y lo eterno. Nuevamente Borges: “Todo estado perdurable es como el infierno. Si el paraíso fuese eterno, también sería como el infierno”.

    ¿Hasta qué punto un sueño, dentro de otro y así sucesivamente, pueden controlarse? ¿Cómo el trauma de Cobb puede influir en los sueños ajenos?

    Di Caprio, como lo demostró en “La Isla Siniestra” este año y unos años antes en “Los Infiltrados” ambas de Martin Scorsese, logra moldear un personaje lleno de complejidades, siempre al borde de la cornisa emocional. Lo secundan: Ellen Page, de “La Joven Vida de Juno” como la nueva arquitecta, Ken Watanabe, Cillian Murphy y el siempre presente Michael Caine, entre otros.

    Puede mencionarse como “fallas” del monumental proyecto, la sobre-explicación de ciertas situaciones, en esto “El Gran Truco” era más sutil, y la catarata de información que vierte Nolan al espectador. El que se pierda algo, puede hundirse en un “limbo” del que difícilmente pueda escapar.

    Para el final Christopher Nolan se reserva un último bocado de su festín cinematográfico. Pero a no olvidar, él es el arquitecto máximo de sus propios sueños de celuloide.
    Seguir leyendo...
  • El refugio
    El refugio
    Leedor.com
    ¿A Cuarteles de Invierno?

    Después de “Ricky”, película fallida realizada también en 2009 y estrenada hace poco tiempo en Argentina, llega el nuevo Opus del director galo François Ozon. En la senda de un anterior film de su autoría de 2005 “El Tiempo que Resta”, con la que no sólo comparte actor, Melvil Poupaud, si no también algo de su temática.

    En este caso, el ecléctico Ozon, al enterarse que una actriz amiga estaba embarazada, se interesó en la idea de filmar una historia durante el proceso de gestación. Luego su amiga se bajó de la idea, y cuando estaba por dejar de lado el proyecto, supo que había tres actrices embarazadas en ese momento en París. Finalmente y con muy poco tiempo para desarrollar y filmar el guión, fue elegida Isabelle Carré, que llevaba 6 meses de embarazo.

    En esta oportunidad el director pergeño la historia de una pareja de jóvenes adictos que por circunstancias de la vida y el destino quedan desmayados luego de una sobredosis de heroína. Mousse embarazada sobrevive, Louis muere.

    A partir de allí la cámara sigue a Mousse en su gestación, que lleva adelante soportando la tristeza por la muerte de Louis y la negativa de la familia de este a que tenga a su hijo. Para ello, crea su propio refugio en una playa.

    Muy poco se sabe del pasado de Mousse, pero a los pocos meses recibe la visita del hermano de Louis, Paul (Louis-Ronan Choisy, cantante que debuta como actor). De a poco esa relación tan distante se hará cercana.

    ¿Qué ocurre con Mousse y su propia pasión, sus deseos? François Ozon, gran director de actores, logra en Isabelle Carré llegar a interesantes trazos de femineidad y de potencia redentora.

    De todos modos, el que fuera el niño mimado del cine francés, apadrinado por grandes directores de la nouvelle vague, como el fallecido Eric Rohmer, no parece lograr desde “Vida en Pareja” (2004) retornar a su mejor cine.

    ¿Dónde ha quedado el director de “Bajo la Arena” y su particular visión sobre la imposibilidad de realizar un duelo, o de la pieza de cámara “8 Mujeres” y sus “cálidas” asesinas, o el thriller/literario “La Piscina”, y la desfachatez de “Gotas que caen sobre piedras calientes” del mundo Fassbinder?

    En “El Refugio” las claves “ozonianas” aparecen a veces pero de manera tímida. No logra llegar a los momentos de puro cine: como una figura difusa en “Bajo la Arena” o una caminata bajo un atardecer en el mar en “Vida en Pareja”.

    Una película por año. ¿No será demasiado? ¿Habrá llegado la hora de encerrarse en cuarteles de invierno? Por ahora, no parece ser la idea. François Ozon ya filmó un nuevo film que estrenará a fin de año en Francia, nada menos que con Catherine Deneuve y Gérard Depardieu. “Potiche” se llama y está basado en un texto representado en teatro en Argentina en 1990 por Mirtha Legrand antes de su regreso a la televisión.

    Esta crítica está dedicada a la memoria del Periodista y Crítico Eduardo Giorello, fallecido hace pocos días. Extrañaremos su amabilidad, su enorme capacidad para dialogar con sus colegas y su espíritu exquisito.
    Seguir leyendo...
  • Sex and the city 2
    Un paso para atrás

    Como se anticipó hace dos años desde estas mismas líneas cuando el estreno en cine de “Sex and the City”, vendría la segunda parte. Y ahora llegó.

    Todo lo que tenía de frescura, de gracia y de buenas resoluciones la primera película faltan aquí. Queda la sensación que la hicieron a las apuradas, produciendo un mal capítulo largo –casi dos horas y media– de la original serie de T.V.

    En esta oportunidad, las “chicas” fueron resolviendo algunos temas. Carrie vive con Mr. Big, aunque con el acuerdo de no formar una familia. Charlotte tuvo dos hijas y su vida parece ser un caos ante los ojos de sus amigas. Miranda sigue siendo una workaholic y Samantha...qué decir de ella, sigue cómo siempre, y el film socarronamente se apoya en su papel para hacer y deshacer gags de dudoso gusto por la temática y por lo repetitivos, que hace mella en cualquier buena intención de la película.

    Así como la serie original durante 6 temporadas, fue tan acertada cuando planteaba temas de las solteras de treintaypico, donde en el sexo, en las relaciones y en lo profesional se jugaba fuerte. Y en la primera película mencionada, estaban bien delineadas las desilusiones de cierta madurez y los pasos a seguir de las inseparables 4 amigas. Ahora no ocurre nada de todo eso.

    En “Sex and the City 2”, gracias a Samantha, las chicas se van una semana a Abu Dhabi con todos los gastos pagos. En ahí donde, pasando de una Nueva York en crisis económica, ellas pueden darse todos los gustos a los que el consumismo las tiene acostumbradas. Pero su estadía está llena de chistes malos, situaciones absurdas, que a su vez satirizan al mundo árabe, tan lejano a las excéntricas prácticas de Samantha.

    Sólo en algunas partes, cuando Carrie (Sarah Jessica Parker) y su voz en off intentan reflexionar cierta manera de vivir el matrimonio sin asfixiarse, viene un aire de las ideas originales de la serie. Pero, esto, lamentablemente, dura muy poco.

    Se espera no haya una tercera parte.
    Seguir leyendo...
  • Ricky
    Ricky
    Leedor.com
    ¿Dónde estás Ozon que no te puedo encontrar?

    Niño mimado del recientemente fallecido padre de la nouvelle vague, Eric Rohmer, François Ozon, llegó a su décima realización. Películas como “Gotas que caen sobre piedras calientes”, “Bajo la Arena”, “La Piscina” y “Vida en Pareja” -posiblemente su film más logrado- hacían suponer un nuevo deleite cinematográfico. Lamentablemente esto no ocurre en “Ricky”.

    Basado muy libremente, como se aclara en los títulos, en un cuento de la británica Rose Tremain, el film cuenta la historia de la pareja entre Katie (Alexandra Lamy) y Paco (Sergi López). Se conocen, se juntan y al poco tiempo tienen a Ricky, un bebé un poco llorón y de respiración profunda, pero en una primera mirada normal.

    Al poco tiempo todo se da vuelta cuando Katie junto a Lisa de 7 años (su hija de una pareja anterior) descubren que el nuevo integrante de la familia tiene alas. Sí, así como leen, iguales a las que comen con tanto placer los protagonistas cuando tienen un pollo servido a la mesa.

    Es verdad que Ozon siempre intenta cambiar de registro. Su pieza de cámara “8 Mujeres” poco tiene que ver con “La Piscina” y su clave policial o con el desfachatado mundo Fassbinder de “Gotas...”. Ahora con “Ricky”, explorando en el terreno de lo fantástico y lo surrealista, parece haber trastabillado.

    Ozon, gran director de actores, le saco jugo a Alexandra Lamy y Sergi López, aunque lo mejor queda en manos de Lisa (Mélusine Mayancen, con gran futuro) que con sus acertados gestos contribuye a cierto clima de suspenso.

    En el final, con un buen uso del tema “The Greatest” a cargo de la melancólica voz de Cat Power, parece surgir algo del mejor cine con el que el director galo acostumbró al público argentino.

    De aquí a 2 meses está anunciado el estreno de una nueva película de François Ozon, prolífico como pocos, llamada “El Refugio”, se espera, desde aquí, que sea con mejores resultados artísticos.
    Seguir leyendo...
  • Un sueño posible
    Más grande que la vida.

    Así como Charlize Theron ganó el Oscar en 2003 por "Monster" película muy mediocre, ahora Sandra Bullock, logra lo mismo con "Un Sueño Posible".

    Bullock, luego de lanzarse a la fama con cintas de acción como "Máxima Velocidad" y "La Red", encontró en la comedia ("Miss Simpatía" o la reciente "La Propuesta") su mejor lugar. Ya había intentado con sus papeles serios como Nelle Harper Lee en "Infame" -la segunda película sobre Capote- que la nominaran pero no lo logró.

    En esta oportunidad "Un Sueño Posible" (The Blind Side en el original, que remite al “lado ciego" que debe cubrir uno de los jugadores de fútbol americano para apoyar a su compañero) es la típica película basada en una historia real, donde desde la más extrema pobreza y marginalidad un chico –negro- logra salir adelante. No falta para la receta que esto se logré ingresando en las ligas universitarias de fútbol americano.

    Bullock, que también ganó un Globo de Oro, compone un muy buen papel como la Madre postiza que cobija a “Big Mike”, un enorme chico analfabeto con cara de bueno y asustado por la propia historia que le tocó en suerte.

    El gran problema del film es que se torna recién interesante en los últimos 20 minutos cuando plantea un conflicto que rompe un poco con las típicas formulas de estas fábulas.

    No está de más mencionar cierto revuelo que se generó cuando su estreno, dado que la familia adoptiva de Mike son republicanos y religiosos. La fábula de la “novela de la tarde” donde los ricos ayudan a los pobres se reafirma así.
    Seguir leyendo...
  • La isla siniestra
    Sí lo más importante debe ir al principio: el último film de Martin Scorsese es un nuevo acontecimiento cinematográfico.

    En la cuarta colaboración con Leonardo Di Caprio, se experimentan sobradas sensaciones que sólo el cine sabe dar.

    No sé puede decir demasiado sobre la trama sin correr el riesgo de opacar la sorpresa, ya que nada es lo que aparenta. El guión, basado en la novela de Dennis Lehane (el mismo de “Río Místico” y “Desapareció una noche” Top Ten leedor 2007) presenta a un detective federal que debe resolver la desaparición de una prisionera. Nada menos que en una Isla rocosa, en medio de los inicios de un huracán, donde se alberga una especie de neuropsiquiátrico y cárcel.

    Los límites entre la realidad y la ensoñación serán muy débiles, mientras que Teddy Daniels, como agente del FBI, poseé un pasado terrible que la trama irá revelando.

    Si en “Los Infiltrados” Di Caprio había demostrado su gran capacidad interpretativa, en esta nueva cinta, como Teddy, reafirma su condición de excelente actor. Su mirada y su constante explosión, hace mantener al espectador alerta y atado a la butaca. Lo secundan Mark Rufallo, con cada vez mayor proyección y los consagrados Ben Kingsley y Max von Sydow.

    Scorsese, amante del cine y fanático de las reminiscencias cinéfilas -que lo emparenta con Tarantino- realiza un excelente homenaje al film noir, a la década del ´50, mezclado con el cine de clase B. Horror, zombies, pasados terribles y la paranoia de aquellos años de plena guerra fría imprimen a “La Isla…” un cautivante halo de intrigas.

    Aquí puede haber desde peligrosos y locos asesinos, junto a agentes de la CIA, fervorosos comunistas, pasando por nazis, hasta terribles experiencias relacionadas con la Segunda Guerra Mundial.

    Más allá de haber realizado demasiados flashbacks –algunos hasta surrealistas– que podrían haber dado menor metraje al film, y una música que puede saturar, Scorsese –ese desmesurado, imparable y amable director– ha regresado con mayor suspenso y menos violencia. Un cine más en la línea de “Cabo de Miedo”, su ante-última colaboración en el rol principal de Robert De Niro, su otrora actor fetiche.
    Seguir leyendo...
  • Un hombre serio
    Un hombre serio
    Leedor.com
    Angustia Existencial.

    "No nos gusta explicar demasiado nuestras películas. Y tampoco reflexionamos demasiado acerca de ellas". Ethan y Joel Coen.

    La historia del cine está marcada a fuego por grandes duplas de hermanos directores/guionistas/productores. Desde los fundadores hermanos Lumiere, pasando por los belgas Dardenne (“Rosetta”, “El Hijo”, “El Niño”) Los italianos Taviani (“Padre Padrone”, “Tu Ríes”).

    Los hermanos Ethan y Joel Coen son los más jóvenes y los que han logrado mayor éxito. Cambian de registro cuantas veces quieren. Saltan de un drama a una comedia pasando por un policial y western moderno sorprendiendo por tratar los temas más variados.

    Desde “Simplemente Sangre”, pasando por “Barton Fink”, “Fargo” y la ganadora del Oscar “Sin Lugar para los Débiles”, los Coen no dejan de dar batalla siendo un caso extraño para Hollywood.

    Después de “Quémese después de leerse” con Clooney, Pitt entre otras superestrellas, pasan ahora a un elenco de actores casi desconocidos para el gran público, para contar una historia sobre un hombre que en la mediana edad todo le empieza a salir mal.

    Larry Gopnik, es un profesor judío en Minneapolis durante los años ´60. Parece ser un simple habitante más de los suburbios. Su angustia existencial va in crescendo cuando su mujer le anuncia que quiere divorciarse, su hijo está a punto de realizar su bar mitzvah, su hija está en la peor etapa adolescente, y tiene a su hermano viviendo en el living de su casa. Para colmo, un alumno coreano lo intenta sobornar, justo cuando el comité está por elegirlo catedrático.

    Aunque al parecer, más allá del desbordante planteo nada nuevo ocurre, la trama avanza. Sin embargo, el gran problema del film es su distancia con sus personajes. Hay una enorme frialdad en los Coen para con sus nuevos “bichos ficcionales”. La temática judía también puede dejar muy por fuera a todos los no entendidos en el tema religioso, desde el mismo principio a manera de prólogo –muy inexplicable– cuando se plantea una historia medieval con un supuesto fantasma.

    Situaciones hilarantes hay para tirar por el balcón. Todo está muy en el límite, caminado por la cornisa. En eso, los hermanos, siempre han estado atentos, así como los rubros técnicos son lo mejor de “Un Hombre Serio”. Nuevamente gran aplauso para Roger Deakins, director de fotografía exquisito, hacedor de películas como “El Lector” y “El Asesinato de Jesse James…”.

    Realmente ¿qué está ocurriendo en “Un Hombre Serio”? posiblemente pocos los sepan, en eso se relaciona con la fábula sobre unos dientes tallados en hebreo en un “goy” que un rabino relata a Larry, donde no hay remate. Posiblemente un nuevo chiste dentro de otro, como la película misma.
    Seguir leyendo...
  • Los amantes
    Los amantes
    Leedor.com
    “Dos Amantes y una Familia”.

    “Ya no es mágico el mundo, te han dejado”… ”Hoy solo tienes la fiel memoria y los desiertos días”. “1964” Jorge Luis Borges.

    El año va llegando a su fin y por suerte se estrena una de las mejores películas del año.

    James Gray, hacedor de la excelente “Los Dueños de la Noche” dejó en su cuarta película su afición por los thrillers y las mafias, para internarse en un drama intimista y romántico.

    Todo comienza con un intento de suicidio. Leonard (el exquisito Joaquin Phoenix) es bipolar y no parece encajar en su retorno a la casa familiar luego de su fallido intento de matrimonio. Fotógrafo, sensible y divertido; tiene todo el aspecto de un chico en un cuerpo de alguien que ya dejó ser adolescente hacer rato.

    Su familia es parte de la comunidad judía de Brooklyn. Leonard ayuda en el negocio familiar pero no parece importarle demasiado, como así tampoco la necesidad de su padre de vender la empresa con él incluido. Ese posible comprador tiene una hija, Sandra (Vinessa Shaw), que será la primera de las dos amantes, tal el título original “Two Lovers”. La otra, Michelle (Gwyneth Paltrow) una vecina tan bella como conflictuada que en un principio lo busca como confidente y amigo.

    Así como los rubros técnicos, la cuidada banda sonora y los roles secundarios son impecables, el marco familiar y su construcción detallada son un protagonista más. James Gray declaró: “Lo que me atrae de las familias es su capacidad de contención emocional, que va de la mano de un enorme potencial de destrucción”.

    El marco Brighton Beach en Brooklyn, en la afueras de Nueva York, que de tan fea termina siendo linda –según las palabras del propio director– da con el tono perfecto de la melancolía que envuelve a la película, ayudada por ese mar que en otoño cuenta con esa desolación que tiene las playas y las ramblas.

    Dicen que lo que un actor nunca debe hacer es mirar a cámara, para no perder esa cierta magia que brinda el cine con respecto a poder ser un voyeur que mira sin ser mirado. Pero es de destacar los dos precisos momentos en que Gray decide que Michelle primero y Leonard en el final miren por un instante a cámara. Indagan de esa manera al espectador en dos de los momentos claves de “Los amantes”.

    El final reserva, cual un cuento de Raymond Carver, una posibilidad redentora. Hasta en el momento más oscuro existe la posibilidad –pese a lo conservador– de una salida.
    Seguir leyendo...
Ahorr con Hoyts
CONCURSO: LOS PADRINOS DE LA BODA