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Imagen del crítico Jorge Marchisio
Jorge Marchisio
  • Cantidad de críticas: 34
  • Promedio: 56%
  • Críticas favorables: 21/34 (62%)
  • Críticas desfavorables: 13/34 (38%)
  • Diferencia absoluta: 13%
  • Email de contacto: No disponible
  • Medio donde critica: A Sala Llena
  • El Artista
    El Artista
    A Sala Llena
    Simplemente cine.

    Luego de ver las dos grandes candidatas al Oscar, queda bastante claro que este año la Academia desea volver a sus raíces más puras. No es gratuito de que tanto La Invención de Hugo Cabret como El Artista lleguen al final de la carrera por la preciada estatuilla palmo a palmo. Ambas transcurren en un período de tiempo casi paralelo, y a la vez rescatan aquellas figuras del cine que se fueron quedando en el olvido con el paso de los años...
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  • Peter Capusotto y sus 3 Dimensiones
    Tras la finalización de Todo x 2 Pesos, los amantes del humor absurdo que nació con el ciclo Cha Cha Cha pensaron que la comedia lisérgica había terminado. Los crecientes rumores sobre peleas entre Fabio Alberti y Diego Capusotto solo alimentaban el fin del legado creado por Alfredo Casero. No fue hasta cuatro años después que se conoció un nuevo proyecto, esta vez encabezado únicamente por Capusotto; por la señal televisiva Rock & Pop TV se vió por primera vez Peter Capusotto y sus Videos. En un ciclo de treinta minutos y con escasos recursos, el absurdo y ridículo había vuelto para alegría de sus seguidores...
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  • Robo en las alturas
    Por todos es sabido que el género de la comedia se encuentra en horas demasiado mediocres. Desde hace bastante tiempo el porcentaje de productos que se destacan es ínfimo. Apenas ¿Qué Paso Ayer?, Un Loco Viaje al Pasado, Todo un Parto y 50/50 se distinguieron en estos últimos años. Las películas se estrenan de a montones, incluyendo secuelas innecesarias como la de la mencionada ¿Qué Paso Ayer?. Por todo esto, las expectativas a la hora de entrar a la sala para reírse a carcajadas son cada vez menores. Quizá considerando este panorama Robo en las Alturas termine por soprender al espectador...
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  • Sherlock Holmes: Juego de sombras
    Sherlock Holmes Recargado.

    Luego del lavado de cara casi total dado por Guy Ritchie al personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle muchos le dieron la espalda al director ingles. No era para menos. Tras décadas de construcción en el imaginario popular, Ritchie decidió rescatar algunas características que se presentaban en las novelas pero que habían sido olvidadas con el paso de los años: El nuevo Sherlock consumía drogas y era un eximio luchador, tanto a mano limpia como armada. Ahora le llegó el turno a la secuela, que explota con una mayor intensidad todo lo bueno y malo de la primera película...
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  • Historias cruzadas
    Historias cruzadas
    A Sala Llena
    Las mujeres perfectas, de color.


    Estamos en plenas vacaciones de verano. Al igual que como sucede en invierno, el panorama cinematográfico empieza a ofrecer un aluvión de films para chicos y adolescentes, dejando al público adulto un poco de lado.
    Pero también en verano sucede un fenómeno constante, año tras año. A medida que nos adentramos en la estación comienzan a aparecer, con mayor o menor grado de certidumbre, las películas que seguramente estarán presentes en los Oscar. Es muy probable que Historias Cruzadas figure entre las diez ternadas...
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  • 50/50
    50/50
    A Sala Llena
    50 de drama, 50 de comedia.

    Quienes son habitué al genero de la comedia dramática, estarán acostumbrados a ver usualmente películas donde tanto la comedia como el drama están tratados con liviandad, sin arriesgarse a tocar temas profundos, o usando recursos humorísticos ya vistos, que funcionan mas por costumbre que por originalidad. Es de agradecer cuando cada tanto los productores se animan a financiar proyectos un poco mas arriesgados, y mas aun, sin la necesidad de recurrir a actores que no son estrellas...
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  • Terror en lo profundo 3D
    Absurdo en lo Profundo.
    Hace más de 35 años se estrenó una película de un joven y hasta ese entonces desconocido realizador, conocida por estas latitudes como Tiburón. Fue tal el éxito del film protagonizado por el enorme escualo que se hicieron tres secuelas, junto a un sinfín de propuestas similares con otras criaturas marinas como protagonistas. Al día de hoy aun el trabajo de Spielberg sorprende, pero es aún más sorprendente que ninguna película haya podido hacerle sombra; si bien algunas como Alerta en lo Profundo no son para desmerecer, otras bien se las podría catalogar como prescindibles, como es el caso de Terror en lo Profundo...
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  • La última noche
    La última noche
    A Sala Llena
    Manual del infiel moderno.

    Este año fuimos testigos de una de las películas de amor más crudas de los últimos tiempos, estoy hablando de Blue Valentine. Todo aquel que la vio seguramente pensará que no es recomendable para parejas en periodo de crisis. En esta ocasión me toca hablar de un film similar, mucho más cercano al drama, y no recomendable para enamorados, más aun si uno de los dos es celoso o inseguro...
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  • Fuera de la ley
    Fuera de la ley
    A Sala Llena
    “Algún día le pediremos un favor”

    Esta frase que inmediatamente recuerda a El Padrino, en realidad fue extraída de nuestra criolla serie Los Simuladores. De todas formas, tanto Vito Corleone como Mario Santos recurrían a dicho latiguillo cuando estaban a punto de “solucionarle algún problema” a su escucha...
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  • La hora del crimen
    La hora del crimen
    A Sala Llena
    La hora del engaño.

    No son pocas las películas que combinan una situación de asalto con una historia de amor. El caso más cercano es la más que aceptable The Town, del año pasado. Es por esto que a veces se busca dar un paso más allá, intentando otorgarle una mayor cuota de dramatismo, romance o intriga al film, pero muchas veces el resultado no es el esperado...
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  • La profecía del 11-11-11
    La Profecía del 11-11-11 narra la historia de Joseph, un escritor ateo, que cuenta con una enorme legión de fans a lo largo del mundo. Perturbado por la terrible muerte de su hijo y esposa, sufre un accidente automovilístico exactamente a la misma hora, 11:11. Como si no fuera poco, recibe la llamada de su hermano Samuel, de profesión sacerdote, para que viaje a España, y así estar juntos ante el inminente destino de su padre ante una enfermedad, estando cercana la fecha del 11 de noviembre del 2011...
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  • Johnny English Recargado
    La vuelta del espía del recontra espionaje… ingles.

    Hace ya casi 10 años que se lanzó la primera película de Johnny English. Si bien no se suponía una genialidad, lograba desprender a Rowan Atkinson del ya gastado personaje de Mr Bean, además que era una decente parodia del cine de espionaje de esa época...
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  • Antes del estreno
    Antes del estreno
    A Sala Llena
    Mientras uno esta viendo Antes del Estreno, el sentimiento de estar observando algo inspirado en el cine que realizaba John Cassavetes va tomando cada vez más fuerza, aun con más certeza a su famosa Opening Night. Pero también siente que dicha inspiración es excesiva, que desborda hasta el límite de sobrepasar la inspiración...
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  • Los tres mosqueteros
    Assasin's Creed: Los Mosqueteros

    Estamos ante una nueva versión del clásico literario escrito por Alejandro Dumas. En esta ocasión se siguió el mismo camino que está recorriendo Guy Ritchie con su Sherlock Holmes: ritmo trepidante para una película que apunta claramente a la gente joven...
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  • Contagio
    Contagio
    A Sala Llena
    Estamos ante supuestamente la última —o una de las ultimas— películas de Steven Soderbergh. Teniendo en cuenta los diversos temas y tonos de sus diferentes obras, no asombra que nos presente otra historia coral, con múltiples puntos de vista sobre un mismo tema.
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  • Detrás de las paredes
    El poder de la mente

    Will Atenton es un prestigioso editor de libros de New York. Tras renunciar a su trabajo para pasar más tiempo con su familia, él y los suyos se instalan en un barrio apartado de las grandes urbes. En pleno proceso de acondicionamiento de la nueva casa, se entera que en ese mismo sitio se cometió un horrible asesinato múltiple, y el responsable posiblemente este merodeando de nuevo el lugar.

    Hasta ahí es lo que se debe contar del film para no arruinárselo a nadie, si es que aún no se vio un tráiler que destripa y quita toda sorpresa que podría generar la película.

    De todas formas estamos ante un género que a esta altura ya difícilmente logre sorprender. La rama del “suspenso psicológico” parece totalmente estancada, siendo pocos los guionistas y realizadores que se atreven a producir algo nuevo. Cuando esto sucede, se encuentran films muy fallidos o sobresalientes. Por desgracia, este no es el caso, ya que estamos ante una propuesta poco atrevida a la hora de romper moldes.

    Con un guión que claramente es el punto más flojo del film, vamos pasando por cada uno de los clichés del subgénero (susto con subidón de música incluido). Y no solo eso: también hay situaciones bastante forzadas que rozan lo ridículo, teniendo el personaje del desaprovechado Elias Koteas. Otro ejemplo del mediocre guión es el amague que se hace en profundizar determinadas historias, pero que luego nunca más se tocan y dejan al espectador bastante descolocado mientras ve el film, como el tanteo de romance entre Watts y Craig.

    Si la película se mantiene a flote es principalmente por los actores; si bien ninguno ganara algún premio por esta película, al ser tan versátiles y sólidos en lo que hacen dejan bien parados a sus personajes, sobre todo la siempre bella y rendidora Rachel Weisz, logrando transmitir bastante aire onírico a su alter ego filmico.

    Otro punto a favor del film es el trabajo de iluminación a cargo de Caleb Deschanel. Sinceramente no es ninguna maravilla, pero logra transmitir el clima opresivo y hasta claustrofóbico en la residencia de los Atenton, el gélido clima de invierno en el que transcurre toda la película, y sobre todo cuando la historia se centra en el estado mental del personaje de Daniel Craig.

    Un film de suspenso bastante fallido, que en ningún momento arriesga a pesar de tener material para hacerlo, pero que no sólo se queda cojo desde el guión, sino que el propio director (recordemos que tuvo 3 nominaciones a los Oscars) tampoco le pone mucha personalidad al film.

    Quienes sólo quieran ver una película más sobre “suspenso psicológico”, no se desepecionaran, pero aquellos que busquen algo nuevo o bueno, recordaran a este film como “esa en donde Craig y Weisz se pusieron en pareja”.
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  • Asesinos de Elite
    Asesinos de Elite
    A Sala Llena
    Basada en hechos reales, Asesinos de Elite nos cuenta la historia de un trío de mercenarios que deben eliminar a otros tres asesinos, culpables de las muertes de los hijos mayores de un jeque propietario de tierras llenas de petróleo. Lo que no saben es que ellos también están siendo seguidos por los superiores de sus objetivos, para eliminarlos antes de que cumplan con su trabajo.

    Quienes sólo vieron el tráiler, sin saber la sinopsis, se sorprenderán bastante mientras están viendo la película, algo que le pasó a quien les escribe.

    Estamos ante esos molestos casos donde el avance es traicionero, mostrando partes de la película que crean una concepción errónea en el espectador sobre la misma, en este caso, casi convirtiéndola en una entrega de otro género al que finalmente pertenece. Algo similar se vio a principio de año con Desconocido, donde la trama de espionaje era la que llevaba el peso de la película y no la de acción como falsamente se vio luego en pantalla. Asesinos de Elite va por este mismo camino: alejada de la acción pura y constante, se centra más en una trama de espionaje y contraespionaje, mucho más cercana a la clásica “el gato y el ratón”. Si debemos compararla con algún film —salvando las distancias técnicas y actorales— sería Múnich, aunque en la obra de Gary McKendry hay bastante más acción.

    Y hablando de la acción, está bien dosificada a lo largo de las casi dos horas de metraje, logrando que cada tiroteo, pelea o persecución tenga sentido y no sea una sucesión de escenas vertiginosas. La mano del primerizo McKendry es bastante decente, optando por planos abiertos a la hora de mostrar tiroteos y persecuciones, y un poco más cerrados en las peleas cuerpo a cuerpo, pero sin caer en el recurso de poner cientos de planos cortos por segundo ni de mover frenéticamente la cámara al estilo Michael Bay. Las corografías también están bien realizadas, sobre todos las de peleas a mano limpia, y principalmente cuando se dan entre Jason Statham y Clive Owen, quienes demuestran bastante química tanto para pelear como para compartir escenas de diálogos.

    Aunque también debemos en tener en cuenta un par de puntos negativos que restan enteros al conjunto. Llegando al cuarto final de metraje, la película se hace larga, algo reprochable porque estamos ante un film inferior a las dos horas. El otro punto es algo ya casi recurrente en las películas protagonizadas por Jason Statham: el tema del asesino que busca la redención, cansado de matar. Si bien el inglés siempre rinde en películas de acción, ya empieza a ser repetitivo, dejando la sensación que en todas las películas interpreta al mismo personaje que se recicla una y otra vez. De hecho su sub trama de amor es idéntica a la de Los Indestructibles.

    En conclusión, estamos ante un aceptable film de acción con bastante de espionaje, sin pretensiones algunas de ser una obra maestra, pero que al tener un tráiler traicionero y un guión con altibajos, deja la sensación de que podría haber sido mucho mejor.
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  • Don Gato y su pandilla
    Hola Don Gato, tanto tiempo

    Como esta de moda, aquellos dibujitos clásicos con los que toda una generación creció (crecimos), tienen una nueva vida en la actualidad. Ya paso con Los Pitufos, luego el clásico de Disney El Rey León con su reestreno en 3D.

    Ahora, a más de 50 años desde su creación, finalmente le toca a Don Gato y su Pandilla, también en tres dimensiones.

    Al igual que lo sucedido con los pequeñines azules, la película del gato más famoso —junto con Félix y Garfield— apunta a los más chicos. Con un humor que huele a rancio, los gags se reparten entre caídas, situaciones ridículas y algún comentario lanzado generalmente por Don Gato. La comicidad del film se siente vieja. Seguramente los menores del hogar responderán con risas, pero quienes ya estén acostumbrados a otros dibujos más actuales, seguramente se decepcionaran, y para quienes ya somos bastante grandes, preferiremos recordar con nostalgia algo que claramente envejeció bastante mal.

    Pero donde el humor falla, la historia suma, no sólo limitándose a ser una sucesión de gags, sino también al intentar dejarles un mensaje a los niños. Como se comento inicialmente en la crítica, mucho tiempo paso desde el nacimiento del dibujo original hasta el día de hoy, muchas cosas cambiaron. Entre ellas, la tecnología. Si bien la película está hecha con los nuevos medios de animación, la historia le enseña a los chicos que no siempre lo más avanzado es lo mejor, y sobretodo, que nunca nada superará al toque humano (o felino) a la hora de hacer las cosas.
    Este punto merece un aplauso para los guionistas Tim McKeon y Kevin Seccia.

    Otro punto a favor es la animación propiamente dicha, a cargo de Anima Estudios. Si bien se nota la digitalización en los personajes (recordemos que estamos ante otro film en 3D), la sensación de 2D, de dibujo clásico pasado a la tercera dimensión, logra mantener el espíritu original de la serie.

    Pero más allá de los apartados técnicos y el análisis de la historia, estamos ante un caso sumamente curioso. Seguramente pocos saben que Don Gato en USA fue un total fracaso en la década del 60, llegando a emitirse pocos capítulos (algunos dicen 29, otros que fueron 31 episodio). Pero fue en Latinoamérica donde realmente el felino triunfó. Por eso la gente de Hanna Barbera le cedió el armado de la animación a Anima Estudios, y solamente se quedaron con el rol de productores. Se apuesta a que la película triunfe en México y Sudamérica, algo que seguramente sucederá, aunque habrá que ver si las nuevas generaciones se enganchan con las travesuras de Don Gato y su Pandilla. Mientras tanto, los más grandes recordaremos nuestra infancia, aunque la película huela a viejo.
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  • Gigantes de acero
    Gigantes de acero
    A Sala Llena
    El robotxeo más espectacular de todos

    Para poder analizar bien esta película, primero que nada debemos entender bien su historia.

    En un futuro cercano, el boxeo y el resto de los deportes de combate desaparecieron, cediendo su lugar a las peleas de robots, tanto de forma ilegal como en ligas mundiales.
    Charlie, un ex boxeador que tuvo sus 15 segundos de fama, intenta vivir de este nuevo deporte sin demasiada suerte. Pero la vida le da una sorpresa cuando, repentinamente, debe hacerse cargo de su hijo Max, a quien no ve desde su nacimiento.

    Repasando la sinopsis, nos encontramos con un perdedor ligado al deporte, más precisamente con el boxeo; si están pensando en Rocky, están en lo correcto. Los paralelismos con la saga de Stallone son varios, sobre todo en las peleas de robots, donde seguro recordarán grandes momentos del púgil más famoso del cine.

    Pero también del breve repaso de la historia se desprende qué tipo de película tenemos enfrente. Estamos ante una propuesta que no busca ser una obra maestra, ni convertirse de culto con el paso de los años, sino solo ofrecer entretenimiento directo y fácil de digerir. Y si entendemos el film así, seguramente disfrutaremos de las poco más de dos horas de metraje.

    Obviamente el plato fuerte son las peleas de robots. Tanto por el nivel técnico, donde el CGI jamás se hace evidente —ni siquiera cuando comparten pantalla con humanos— como en la mano del director. El no uso de 3D es un acierto, dando libertad absoluta al movimiento de las maquinas en las peleas, sin caer en lo que seguramente hubiera sido un bombardeo de trompadas a pantalla para impresionar al espectador.

    El director Shawn Levy muestra bastante pericia a la hora de filmar las escenas de acción, evitando la nueva moda de cientos de planos por segundo. Levy utiliza un ritmo pausado y de cámara firme para mostrar la destrucción de robots. Otro punto que se agradece, ya que se puede apreciar con detalle la espectacularidad de la imagen.

    Otro punto a favor del film es el propio Hugh Jackman. Como es habitual en el australiano, desprende carisma a cada momento que sale en pantalla, y en esta ocasión, a esto se le suma la enorme química que hay entre Jackman y Dakota Goyo, el pequeño que interpreta a Max, hijo del ex Wolverine en la ficción. Estamos ante uno de esos casos donde el espectador siente que los actores la pasaron bien filmando entre ellos.

    Gigantes de Acero es una película sincera consigo misma y con lo que le promete al espectador, espectáculo y entretenimiento sin prejuicios por intentar hacer más de lo que es. En los tiempos que corren, esto escasea, tanto como una buena pelea de box.
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  • Conan el Bárbaro
    Conan el Bárbaro
    A Sala Llena
    El bárbaro más blandito de todos.

    Hace casi dos décadas se lanzó un film que al día de hoy se lo puede considerar de culto, Conan: El Bárbaro (Conan: The Barbarian, 1982). Dicho film además de convertirse en un icono del cine de luchas con espadas y brujería, también empujó a la fama al poco conocido por ese entonces: Arnold Schwarzenegger.
    Dos años después surgió una secuela que mucho dejó que desear y el rumor de una tercera entrega que jamás logró concretarse, dejando así a la original Conan en el lugar del film que marcó a una generación entera como una de sus películas de la infancia.

    En esta ocasión, la estrofa que inmortalizó Gardel en su tango “Volver” parece no cumplirse, veinte años es mucho tiempo, incluso para el más bravo de los aventureros bárbaros.
    Ahora el cimmeriano es interpretado por Jason Mamoa (a quien recientemente se lo vio como un guerrero salvaje, en la serie Juego de Tronos). Ya con solo ver al actor podemos intuir el tono de este film. Pasamos de ver una montaña de músculos como lo era Schwarzenegger en su juventud a alguien más estilizado, morocho con un aspecto bronceado que a más de uno le recordará a un surfista metrosexual que a un vikingo.
    Pero no solo el aspecto físico cambió, sino también el carácter. Cuando el primer Conan del cine acababa con sus enemigos en pocos y brutales espadazos, la nueva versión lo hace con un estilo de pelea que recuerda al Jiu Jitsu, es decir, más coreografía, menos salvajismo. La bestialidad innata del film de 1982 y su secuela también se perdieron, ya no veremos al cimmeriano “noqueando” a un camello de un solo golpe de mano limpia, ni bebiendo y comiendo sin modales.
    Es una pena que estos detalles se perdieran, ya que son pequeñas actitudes que terminan definiendo al personaje en cuestión. Pero, a favor de esta versión debemos decir que la presencia de sangre por doquier y desmembramientos en primer plano abundan, algo que en la original se sentía en falta.

    No solo el personaje principal adolece de “liviandad”, el film en su integridad, y sobre todo el guión de Thomas Dean Donnelly y Joshua Oppenheimer se encuentran con la misma carencia.
    Siguiendo los parámetros del cine de aventura y acción más trillado, vemos todos los pasos obvios en una historia de este tipo: un inicio con voz en off que nos explica absolutamente todo lo que pasó y pasará, una escena de un adolecente Conan donde supuestamente se explican sus motivaciones, muchas escenas de acción filmadas de forma frenética, diálogos que provocan vergüenza ajena y el final donde el malo muere de forma irónica.
    Es una pena que al intentar darle ritmo al film, se cayera en todos los clichés del género y muchas cosas pasan sin arbitrariedad para que el film no entre en un ritmo pausado, malentendiendo que ritmo es igual a vértigo, cuando con un guión un poco más trabajado y una cámara más estable, la brutalidad en la lucha y el temple de acero que caracteriza a Conan se hubiera logrado transmitir.


    Si bien el trabajo de vestuario es soberbio y la fotografía logra cumplir su difícil tarea, la falta de carisma del personaje principal y el mediocre guión hacen que el film jamás despegue.
    En conclusión, Conan: El Bárbaro es una película fallida que se podría tomar como análisis para ver los parámetros en los que se maneja Hollywood a la hora de hacer una cinta de aventuras y acción, donde parece que todo sale del mismo molde, como la espada de Conan.
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  • Damas en guerra
    Damas en guerra
    A Sala Llena
    Durante los últimos años, parece haber nacido un subgénero en la comedia que se lo podría definir como “Comedia Absurda”. Y enseguida se nos viene a la cabeza el nombre de Judd Apatow.
    Apatow se encargó de dirigir, producir o escribir muchas de las “Comedias Absurdas” más reconocidas de los últimos años, como Virgen a los 40, Ligeramente Embarazada, Supercool o Pineapple Express. Quienes vieron alguna de estas películas, sabrán que las flatulencias, drogas, misoginia, amistad, nerdés, idiotez e inmadurez son temas recurrentes en la filmografía de Apatow. Y siempre se enfoca en personajes masculinos, relegando a las mujeres al papel de florero u objeto del deseo del protagonista. Por eso eran varios —me incluyo— a quienes les llamaba la atención Damas en Guerra, su nueva obra (en esta ocasión, como productor), donde el protagonismo pasa a caer en las mujeres y los hombres son puestos en el lugar que las femeninas dejaron vacante.

    Annie es treintañera, tiene un trabajo mediocre y está soltera. Lillian, su única amiga, le pide que sea su dama de honor en su inminente boda. Intentando estar a la altura de las circunstancias, Annie ve como la nueva amiga de Lillian, Helen, no sólo empieza a opacarla, sino a arrebatarle a su mejor amiga.

    Tanto la amistad como la inmadurez surgen como temas principales. En este caso, es este último el que logra dominar el film, ya que estamos viendo a una mujer que está pisando los cuarenta años pero que aún piensa en la vida como un cuento de hadas. Esto se ve más que nada en la primera mitad, que está dominada por un tono humorístico, con un muy buen ritmo a la hora de distribuir los gags, haciendo que la película ilusione al lograr verdaderas risas desde el comienzo. Entrada la segunda mitad es cuando la amistad cobra más fuerza, tornándose la película más dramática y relegando a la comedia, y ahí está el mayor fallo de Damas en Guerra, ya que dicho dramatismo no está del todo conseguido y termina desdibujando los logros de la primera parte. Una pena, ya que de haber mantenido el ritmo inicial, estaríamos hablando quizás de la mejor comedia desde ¿Que Paso Ayer?, pero como a muchas películas de este género, al intentar meterse en el sentimentalismo, se desinflan y terminan dejando un producto fallido. En este caso, peor aún, haciendo que la película se sienta bastante más larga de lo que es.

    Otro punto a favor —y que también se nota en las películas de Apatow— es que los secundarios son establecidos rápidamente. Cada uno tiene su momento para lucirse, lo que los hace más ricos en personalidad; no estén sólo para llenar la pantalla. De todas maneras, habrá quienes no disfruten de este tipo de humor, ya que, como es recurrente en Apatow, el humor escatológico hace acto de presencia, quizás demasiada presencia para quienes tengan estomago frágil.

    Damas en Guerra es una aceptable película humorística, con algunos gags muy logrados y personajes bastante interesantes, pero que al mezclarse con el drama pierde bastante fuerza, logrando que el film sea solamente bueno, cuando podría haber sido mucho mejor que la boda más planeada.
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  • Noche de miedo
    Noche de miedo
    A Sala Llena
    Cuidemos a nuestros viejos.

    Parece que la avalancha de remakes provenientes de Hollywood no tiene fin; y si a los productores la idea de tomar películas de otros países o viejos clásicos –o no tanto- y contextualizarlos en la actual Norteamérica les gustó, al parecer el género del terror es el preferido de todos. O quizás el más fácil de poder llevar a pantallas.
    En esta ocasión se rescata del pasado a la brillante La Hora del Espanto, un clásico de 1985 y de las primeras películas en mezclar la parodia con el homenaje, una delgada línea que pocas películas posteriormente lograron transitar sin caer en la mediocridad.

    En esta ocasión no solo se cambió el contexto social de donde transcurre el film, sino que también se actualizaron varios arquetipos de personajes utilizados en la cinta original, ubicándolos en el ideal colectivo que se tiene hoy en día.
    Un ejemplo muy claro es el de Jerry el Vampiro, interpretado originalmente por Chris Sarandon y ahora por un cada vez más sólido Colin Farrell. En 1985, el imaginario popular sobre la figura de un vampiro era la de un hombre maduro, cuarentón, de presencia impoluta y con clase. En los tiempos que corren el vampiro es mucho más joven, haciendo mucha más gala de su atractivo físico en lugar de su elegancia.
    Otro personaje que sufre un cambio radical es el de Peter Vincent. En aquella ya vieja película, Vincent era un presentador televisivo de films de terror de dudosa calidad. Ahora es un ilusionista de Las Vegas con muchas similitudes a Chris Angel. Si bien el cambio de profesión de Vincent es justificado, ya que ahora esos shows de medianoche ya casi desaparecieron, le quita bastante magia al personaje ya que recordemos que el Peter Vincent original, además de ser conductor, era actor de los films que presentaba, y el nombre del personaje hacía referencia a dos grandes actores del cine de terror, como lo son Peter Cushing y Vincent Price.
    La nueva contextualización también logra desperdiciar a un personaje, o mejor dicho a un actor. Estoy hablando de Christopher Mintz-Plasse (Supercool). Su sola presencia en pantalla de por sí ya causa gracia, pero su nueva versión de nerd está bastante desdibujada y no logra empatizar con el espectador cuando es un loser total al que nadie quiere, ni con su nueva vida de chupa sangre.
    Sería bastante obvio mencionar que en esta ocasión los efectos especiales son por ordenador, en contraposición a los artesanales de la original. Pero sí hay que enfatizar que en determinados momentos –aquellos en que los vampiros se parecen a Baraka del Mortal Kombat- el CGI es muy evidente y desconcentra al espectador.
    Bastante pobre es el uso del 3D, en contadas ocasiones logra transmitirse profundidad, además de la repetición de los ya cansinos planos forzados donde objetos van hacia la pantalla.
    Una de las pocas cuestiones que se mantienen firmes es la mezcla de situaciones de terror vampírico, bien logradas en esta nueva versión, combinadas con momentos cómicos, estos últimos no tan efectivos como se podría esperar.
    En conclusión, Noche de Miedo (3D) es una nueva versión del clásico que todo fan del género debería conocer, donde los aciertos del original pasan desapercibidos aquí gracias a esta moderna versión saturada de elementos del cine de género de terror-suspenso, resultando un producto opacado y claro ejemplo de constituir otra tediosa remake hollywoodense.
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  • Destino final 5
    Destino final 5
    A Sala Llena
    La Muerte ya sigue el camino de memoria.

    La década pasada fuimos testigos del nacimiento y dominio de dos sagas en el ámbito del terror, estamos hablando de El Juego del Miedo y Destino Final.
    Ambas tienen ciertas similitudes, buscando incomodar al espectador con un gore explicito que roza lo pornográfico, ambas bastante maltratadas por la crítica pero con éxito suficiente en taquilla como para dar una tonelada de secuelas que se limitaban a hacer copy/paste de una misma fórmula que a cada entrega se notaba cada vez más desgastada.

    Las andanzas de Jigsaw terminaron hace poco y al parecer de forma definitiva, de la misma forma que la Muerte aparentemente ya atrapó a todos los que debía cazar en esta última película de DF.

    Repasando brevemente la historia, estamos ante un grupo de amigos y compañeros de trabajo que deben ir a un retiro laboral para aprender a trabajar en equipo. Uno de los viajantes tiene una visión de un terrible accidente en el que morirán todos, luego del trance, y prácticamente arrastrando a sus compañeros, logra salvar a un reducido grupo de morir en forma horrible. Pero la Muerte al ver como la burlan no se quedará de brazos cruzados.

    Si nos atenemos a leer la sinopsis únicamente, no hay nada nuevo en el horizonte. Y este es el mayor lastre que arrastra la saga, si bien la idea de la Muerte presente –no físicamente- como una implacable asesina fue buena, la cantidad de secuelas que calcaron paso a paso a la entrega original hicieron que la formula se desgastara, incluso al límite donde si no se veían las películas anteriores daba igual para el espectador, demostrando una alarmante falta de avance narrativo a la hora de suceder las películas unas con otras.

    Al parecer, intentando revivir el agotado método, el guionista Eric Heisserer agregó algunos aspectos nuevos para que el film no sea tan repetitivo con respecto a los anteriores. Un claro ejemplo es el de transformar finalmente a uno de los sobrevivientes en villano, y también, darle una vuelta de tuerca más al asunto de cómo lograr evitar ser atrapado por la Muerte, además de pequeñas dosis de humor negro.
    Es una lástima que esto se hiciera recién en la quinta película, cuando a partir de la tercera –incluida- la saga ya pedía a gritos terminar o que le den un cambio de rumbo.

    Otro detalle a favor es para quienes vieron las cuatro entregas anteriores, desde los créditos iniciales –de lejos lo mejor de la película- verán varios guiños a las muertes anteriores, ya sea a través del elemento homicida, situaciones parecidas o muertes similares, incluso habrá sorpresa al final de la película para quienes estén más atentos y tengan frescos los pasados films.

    Igual no hay que engañarse, la película en su conjunto no ofrece nada nuevo a pesar de los intentos para mejorar el producto, eso sí, Destino Final 5 no supera a la disparadora de este universo, pero seguramente sea la mejor después de ella, aunque no fuera muy difícil lograrlo viendo los anteriores films

    El cine de terror lamentablemente este año parece irse en deuda, ya que ni siquiera Wes Craven y su Scream 4 ni John Carpenter con Atrapada pudieron poner un oasis en el árido desierto de mediocridad que se está viendo a la hora de asustar a la audiencia. Para quienes amamos este género, pensaremos que la Muerte, al igual que los espectadores, se sentirá defraudada.
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  • Un año más
    Un año más
    A Sala Llena
    Viendo la vida pasar

    Estamos ante un film difícil de juzgar. Un Año Más es mucho más de lo que aparenta ser. Al verla, algún distraído pensará que es una película de esas en las que poco ocurre cuando, en realidad, escarbando dentro del film nos damos cuenta de que en el cine, muchas veces, la frase que reza “menos es más” se puede aplicar perfectamente.

    En las dos horas diez de metraje, vemos un año en la vida de Tom y Gerry –no es broma, se llaman así-, una pareja mayor de clase media alta, que lleva una vida cómoda y acomodada, y cómo van ingresando y saliendo de su rutina diferentes personas, amigos, familiares, compañeros de trabajo, casi siempre en busca de algún consejo o palabra de aliento.

    El guión de Mike Leigh es de esos que demuestran simpleza en relación a la construcción para terminar convenciéndonos de la real complejidad del asunto.

    Un claro ejemplo es el de Lesley Manville, que interpreta a un personaje que adopta distintos lugares en la trama hasta convertirse prácticamente en un protagonista tácito del film. Sus entradas y salidas en plano marcan los momentos de mayor tono dramático implícito y explicito.

    Otro gran acierto del guión es delinear a los personajes concisamente y en escasos minutos, con ejemplos de solidez envidiables; un ejemplo de esto es Ken, interpretado por Peter Wight, que sólo en un par de planos demuestra una marcada tendencia a los excesos y dejadez hacia su persona. Quizás el único personaje que se desdibuja, más por sobreactuación de la actriz que por problemas de guión, sea el de Karina Fernandez.

    Las actuaciones, en su mayoría, son bastante correctas. Se destaca por sobre el resto Lesley Manville, en un trabajo muy cuidado y medido; su personaje se presta a ser sobrevalorada pero la actriz sabe caminar sobre esa delgada línea con mucho oficio. Un peldaño más abajo hay que destacar a la pareja de actores compuesta por Jim Broadbent y Ruth Sheen, que funcionan como la voz de la conciencia del resto de los personajes.

    También hay que hacer mención especial a la dirección. El estilo clásico que utiliza Leigh a la hora de encuadrar acompaña correctamente el desarrollo del film, y así logra que su dirección no le robe protagonismo a la historia.
    Es notable la decisión de mostrar miradas mediante primeros planos; principalmente cuando tres personas comparten un diálogo, siempre los escuchas son enfocados contrariamente a la obviedad de mostrar a quien está hablando. Las miradas de esta forma cobran una importancia primordial, donde el viejo dicho de “una imagen vale más que mil palabras” resulta ser la definición más acertada.

    Junto a la lograda dirección, también cabe resaltar el trabajo de fotografía a cargo de Dick Pope, que funciona y se fusiona con el estilo parco que maneja el film en su realización. También es notable cómo logra transmitir las cuatro estaciones del año en las que vemos la vida de los personajes.

    En conclusión, muchos juzgarán al film por su ritmo lento que roza lo cansino, cuando en realidad claramente esto esta trabajado desde el guión.
    Por mi parte, debo reconocer que este estilo de películas no es el que más disfruto, pero sería necio no reconocer todos los méritos que tiene para mostrar de forma realista la vida de un grupo de personas y cómo el tiempo las afecta, por más que no lo parezca.
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  • La verdad oculta
    La verdad oculta
    A Sala Llena
    Por suerte, desde hace unos años se instaló en la sociedad el debate sobre la trata de personas, en especial, la esclavización y prostitución de adolescentes. Al hacerse público un tema tan atroz, nadie puede quedar indiferente. Y es por esto mismo que toda propuesta cinematográfica que nos llega sobre el tema, debe ser analizada.

    Larysa Kondracki hace su debut en la pantalla grande adaptando el libro escrito por la propia Kathryn Bolkovac, donde se denuncia los abusos cometidos por miembros diplomáticos, fuerzas especiales de la ONU, policías locales y empresas de seguridad contratadas para reconstruir la Bosnia post guerra. Bolkivac, policía en EE.UU, llega contratada por dicha empresa, y se enfrenta con una realidad donde las mujeres no solo son golpeadas por sus maridos, sino que son traficadas como mercancía para ejercer la prostitución y los deseos del sádico de turno.
    El estilo de filmar de Kondraki recuerda al Paul Greengrass más personal, con una cámara en mano estilo guerrilla, que en esta clase de películas enriquece aún más la propuesta, sobre todo para no darle un aire de cine tan clasicista a una historia muy visceral.

    Pero sin lugar a dudas, uno de los puntos fuertes del film es su historia, escrita por Eilis Kirwan y la propia Kondracki. Con una estructura simple y apenas usando algún golpe de efecto, nos cuentan el porqué de la decisión de Bolkovac para aceptar el trabajo, pasando por su llegada y conocimiento de los “códigos” del lugar, hasta llegar al final donde los hechos sucedidos en Bosnia tomaron estado público. Quizás a alguien le moleste que tanto al inicio y al final del film se recalque que el film está basado en hechos reales, pero no debería sorprender a nadie ya que es algo tremendamente habitual a la hora de adaptar sucesos reales.

    Otro gran punto a favor de la película es la actuación de la bella Rachel Weisz. Pese a tener un aspecto delicado y hasta frágil, la británica vuelve a mostrar que se siente cómoda en roles de mujeres de fuerte carácter moviéndose en mundos no solo de hombres, sino machistas. Algo así ya se vio con su Hipatya en Ágora, estrenada el año pasado.
    Algo a destacar también del film es el no centrar el antagonismo en un solo personaje, sino repartirlo, demostrando que la verdadera podredumbre proviene de un sistema corrupto y de una sociedad donde la mujer se encuentra en el último escalafón.

    Destacable también es la fotografía, a cargo de Kieran McGuigan, trabajando en función de la historia, logra plasmar la frialdad, tristeza y decadencia de la Europa Oriental post guerra, en este caso una Bosnia hecha pedazos.

    En conclusión, La Verdad Oculta es un film crudo, duro y realista, que no busca ser preciosista en su puesta en escena, sino mostrar una realidad que está ahí, pero que lamentablemente muchos están involucrados, o peor aún, haciendo la vista a otro lado.
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  • No le temas a la oscuridad
    El terror menos iluminado.

    Hoy en día es realmente difícil asustar a la gente en los cines, es por esto que las películas de terror empezaron a ser juzgadas más por su nivel fotográfico, actoral, guión, crudeza, realismo. También están aquellas que recurren al gore como único método de asustar; y hay algunas que se juegan más por un suspenso constante y dar pequeños golpes de efectos en su duración.
    Por desgracia también están las que fallan en todos los aspectos mencionados, como el film que nos toca hoy.

    No le Temas a la Oscuridad nos cuenta la historia de una niña semi autista, que acaba de mudarse con su padre y la novia de él a un enorme caserón, donde hace un siglo, el propietario desapareció misteriosamente.

    La historia a priori parece interesante, con prácticamente una única locación, pocos personajes, ambiente claustrofóbico; los 99 minutos de metraje parecen suficientes para crear cuanto menos algo llamativo.
    Lastimosamente esto no es así, y estamos ante una película que no solo recurre a los tópicos de este cine, sino que es totalmente incoherente en su relato.

    El guión a cargo de Matthew Robbins y Guillermo del Toro hace agua por todos lados, además de ser bastante inverosímil en la construcción del mismo –unas pequeñas criaturas acaban con un hombre robusto de 100 kilos pero no pueden con una niña-, también en varias parece insultar la inteligencia del espectador, mostrando como una niña de 10 años manipula herramientas varias como si fuese una experta.
    Como se menciona más arriba, además recurre constantemente a los clichés del cine de terror, donde siempre el único que de verdad sabe lo que está pasando es el primero en morir, o el típico susto a base de subir el volumen de golpe.

    Es irritante también ver cómo en el cine desde hace unos años se puso de moda que intenten vender las películas con el latiguillo de “producida por …”, donde los incautos pensaran que dichas películas están hechas por el director de renombre de turno e irán al cine cayendo en la trampa; cuando en realidad solo se trata de alguien que financia y delega el film, en muchas ocasiones a directores primerizos, dejando productos de menor calidad en la mayoría de las veces.
    Este es uno de esos casos, donde el nombre que vende el film es el de Guillermo del Toro, quien solo está a cargo de la producción y parte del guión, siendo Troy Nixey el debutante director.
    Es una pena que Nixey tampoco pudiera salvar el film, ya que muestra sin pudor rápidamente a las pequeñas criaturas hechas con un CGI bastante mediocre.

    Solo se destaca el trabajo de fotografía en el film, a cargo Oliver Stapleton, siendo este apartado lo único que nos hace referencia a que Del Toro está a detrás del proyecto. Con una ambientación tétrica, opresiva y claustrofóbica, sin dudas la mayoría se preguntará que hubiera pasado si le habrían sacado mayor provecho a este aspecto tan logrado.

    En conclusión, No le Temas a la Oscuridad es una mala película de terror, que desaprovecha una pauta interesante y cae en lo más obvio de un género que últimamente nos entrega buenas películas a cuentagotas.
    Nada nuevo en el oscuro panorama.
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  • Cowboys y Aliens
    Cowboys y Aliens
    A Sala Llena
    La invasión más antigua.

    Desde hace unos años las películas con extraterrestres empezaron a invadir –chiste fácil- el cine. Con mayor o menor fuerza, se pudieron ver grandes obras como la sorprendente Sector 9, o la olvidable Skyline; buscando darle una vuelta de tuerca más a este sub género, la gente de Dreamworks y Universal nos plantea una mezcla entre alienígenas y vaqueros. ¿O acaso es al revés?

    Como bien dice el nombre del film, estamos viendo primero una película de cowboys donde aparecerán aliens. Un claro ejemplo de esto es la estructura narrativa con la que se inicia esta propuesta, recordando a la obra de Sergio Leone donde “el hombre sin nombre” y de pasado desconocido llega a un pueblo perdido. Este planteo continuará hasta la primera aparición de los alienígenas.
    El guión escrito por Kurtzman, Orci, Lindelof, Fergus y Ostby claramente decanta por el género del western, donde si uno quiere quitarle el aspecto de ciencia ficción, los aliens bien podrían ser reemplazados por un grupo de esclavistas.
    Si bien por un lado la elección sobre un género prevaleciendo sobre el otro hace la película más llevadera y logrando que no se convierta en un pastiche, también hubiera sido interesante que se arriesguen a mezclar un poco más los estilos; ya que estamos hablando de dos corrientes cinematográficas casi opuestas.

    Otro punto que acerca la película más al far west que a los films de ciencia ficción, es el trabajo de Matthew Libatique, a cargo de la fotografía. Con una imagen apagada y sucia propia del western, y no tan colorida como es frecuente en propuestas de invasiones de extraterrestres.

    Al inicio del análisis mencione que uno de los pocos puntos con la ciencia ficción era el usar el estereotipo de personaje recurrente en dicho género, un claro ejemplo es el personaje interpretado por Sam Rockwell, puesto como eje de los momentos cómicos del film. Entendido esto será fácil saber qué rol jugara cada personaje en la historia, y hasta predecir con que orden irán muriendo.
    Teniendo en cuenta esta explicación, es entendible del porque ninguna actuación pasará a la historia, aunque tampoco ninguno de los actores será condenado a la hoguera por su interpretación. Si sorprende ver al eterno malvado Clancy Brown jugando en un papel de bonachón.

    Finalmente, la dirección de John Favreu es simplemente correcta. Sobre todo a la hora de utilizar el fuera de campo para no mostrar rápidamente a los extraterrestres, algo que se convierte un acierto, ya que recuerda un poco a la buena remake de La Guerra de los Mundos a cargo de Spielberg –quien sale como productor en el film que nos compete-.
    También es interesante una pequeña secuencia en un barco abandonado, donde el realizador da muestras de una buena mano a la hora de generar suspenso y tención, jugando con el espacio y sacando provecho del buen trabajo de iluminación con que cuenta.

    En conclusión, el mejor consejo para disfrutar Cowboys & Aliens es entender que estamos ante una película sincera, desde el nombre y sobre todo desde el tráiler, con la dosis necesaria de acción y aventuras.
    Para dejar embobado a cualquiera, como si estuviera viendo luces extrañas en el cielo.
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  • El planeta de los simios: (R)Evolución
    Cuando la revolución nos alcance.

    Sin lugar a dudas para los fans de la ciencia ficción, hay tres sagas claves en la historia del género: Star Wars, Star Trek y El Planeta de los Simios.
    La primera de ellas sigue dando material nuevo al día de hoy gracias a su universo extendido, la saga del Sr. Spock tuvo un buen renacer hace dos años; mientras que los simios después de la mediocre remake a manos de Burton parecían estar condenados al baúl de la nostalgia hasta el día de hoy.

    El Planeta de los Simios (R) Evolución nos cuenta el génesis de la historia, funcionando perfectamente como precuela de la original El Planeta de los Simios (The Planet of the Apes, 1968) protagonizada por Charlton Heston.

    Es mejor no dar más detalles sobre la historia, actualmente son pocas las películas que logran sorprender al espectador, y esta es una de ellas.

    Hablando de la trama, quizá esta sea el punto fuerte del film. Con un ritmo pausado, el guión a cargo de Rick Raffa y Amanda Silver es una pieza de relojería. La historia fluye lentamente, dando paso a los sucesos y dejándole el tiempo necesario para que vayan encajando a la perfección entre sí, nada es forzado, nada está tomado por los pelos.
    Quizás muchos se sientan defraudados al esperar mucha más acción, pero en contra partida tendrán una historia muy sólida y sin cabos sueltos.

    El CGI es de lo mejor que se vió en tiempo, y usado de forma muy inteligente, siempre en función de la historia y no como principal gancho para atraer al público. El delicado trabajo sobre las expresiones de los simios–en especial sobre Caesar- hace que el espectador logre empatizar rápidamente con los simiescos personajes.

    Sonará raro, pero gran parte de esto también se debe al enorme labor de Andy Serkis poniéndole los gestos a Caesar, ya se vió al interpretar a Gollum y King Kong que más allá de que tenga su rostro cubierto con efectos especiales, es un enorme actor, con expresiones muy versátiles a la hora de humanizar criaturas. Otro eximio es James Franco en un papel bastante complejo, donde no cae en el cliché reluciendo su dote actoral, muchos se sorprenderán al volver a ver al inagotable John Lithgow en un pequeño pero clave papel para el desarrollo de la película. Quizás el punto flaco entre los personajes humanos lo da Freida Pinto con una actuación acartonada.

    Sería injusto no mencionar la dirección de Rupert Wyatt, quien en su haber sólo tiene The Escapist (2008), un film presidiario sobre un escape. Luego de ver el film que nos toca hoy, se entenderá el porqué de su elección, y se sorprenderán al ver unos muy cuidados y logrados tres planos secuencias.

    Por último, destacar la tremenda BSO de la película, a cargo de Patrick Doyle. Mezclando la percusión con tintes de tema épico, la música acompaña magistralmente los sucesos en pantalla. Dándole mucha más fuerza a las imágenes pero nunca robándole el protagonismo que el director logra imprimir.

    En conclusión, El Planeta de los Simios (R) Evolución es una magnífica película, seguramente la sorpresa del año para muchos, gustará tanto al público casual como al fan de toda la saga, plagada de guiños y homenajes.
    Para dejar con cara de mono a cualquiera.
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  • Viudas
    Viudas
    A Sala Llena
    Cuando la vida se nos ríe en la cara.

    Marcos Carnevale es uno de los directores más interesantes que hay por estas tierras. Con una visión peculiar, siempre en sus películas vemos como personas de esas que vemos todos los días tienen que enfrentar a la vida de la forma que pueden, un claro ejemplo es Elsa y Fred (2005), donde una pareja de ancianos nos enseñan que nunca es tarde para volver a amar y soñar.
    En esta ocasión, nos muestra como dos mujeres deben enfrentarse a la pérdida de un ser amado.Adela es una chica joven, desordenada, que aún no se anima a desprenderse de actitudes de la vida de adolescente, ni tampoco a confirmarse como adulta. Elena por su parte, es una directora de documentales con una vida hecha y un buen pasar económico; un día en pleno rodaje es llamada desde el hospital para ser notificada que su marido ha sufrido un infarto. En el mismo sanatorio descubre que éste tenía una amante: Adela; para quien pide como último deseo a su esposa, que la cuide.

    Desde ese punto en adelante vemos como dos mujeres que amaron y fueron amadas por el mismo hombre reaccionan de distinto modo ante la pérdida, una no pudiendo superar la etapa del duelo, y la otra privándose del luto por el odio visceral que siente al descubrir tal traición.

    El mejor consejo antes de ver la película es el de dejarse enamorar y permitir que la historia nos lleve, y no tratar de buscar el verosímil. El guión escrito por el propio Carnevale, en varios momentos roza lo absurdo, y en otros tantos se transforma en un drama muy sentimental, y si la historia deambula por la comedia del drama, sin llegar a definirse por ninguno de ambos géneros en particular, mucho más lo hacen sus personajes, perfectamente construidos y con el suficiente tiempo en pantalla como para que el espectador sienta empatía por ellos.

    Pero como siempre destaco, por más bien que esté construido un personaje, si éste no viene acompañado de una actuación a la par, todo queda en buenas intenciones, y es aquí donde está el punto fuerte de la película: en las sólidas interpretaciones.
    Graciela Borges ya dio muestras sobradas de que se siente cómoda en el terreno de la comedia dramática, en esta ocasión haciendo un personaje que ya se sabe de memoria por lo cual funciona a la perfección en la maquinaria del film. Valeria Bertuccelli sigue demostrando que es una gran actriz, incluso poniéndose al mismo nivel actoral de su co-protagonista. Rita Cortese en su pequeño papel hace de la voz de la conciencia de Elena (Borges); y por último el debut cinematográfico de Martin Bossi, haciendo el papel más bizarro: un rollinga paraguayo travesti, que es el único personaje con los pies sobre la tierra y que piensa en algo más que sus propios problemas.

    La tan promocionada canción “Paisaje” de Vicentico suena en dos únicas ocasiones a lo largo del film, pero el propio tema y la forma de cantarlo del ex Fabulosos Cadillacs tiene la suficiente fuerza como para robar todo el protagonismo en los momentos de sonar. El resto del BSO a cargo de Javier Herrlein cumple, aunque a veces es mal utilizada y llega a sobrecargar de sentimientos la película, haciendo demasiado obvias las escenas emotivas.

    En conclusión, Viudas es una fresca propuesta en lo que respecta al cine nacional, pero quizás su mayor virtud sea su mayor defecto, dependiendo de que el espectador quiera o no, entrar en su juego.
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  • Linterna Verde
    Linterna Verde
    A Sala Llena
    DC se saca de la cara el color esperanza.

    Desde hace unos años, en el mundo de los lectores de comics, un superhéroe que siempre fue secundario, empezó a ganar terreno, incluso superando a Batman y Superman. Estamos hablando de Linterna Verde.
    La gente de DC Comics y Warner notaron esto, y viendo las posibilidades que dan los efectos especiales hoy en día, la adaptación no tardó en llegar.

    Es una pena que no se viera trasladado el mismo entusiasmo a la hora de realizar el film y nos llegara una película de tan baja factura.
    Material original había, se contaba con buenos actores, un buen presupuesto, un director conocido, de cierto prestigio y sobre todo competente; pero en el cine, más, no significa bueno o mejor.

    El peor defecto que tiene el film es el guión. Si bien el cine de superhéroes tiene ciertas libertades o licencias, ya se demostró que puede construirse un universo verosímil para que la gente deje de preguntarse cosas durante la película y solo la disfrute; los más cercanos ejemplos los tenemos en X Men Primera Generación y Capitán América.
    Uno de los tantos fallos de la película sobre el verdoso superhéroe es que el guión nunca logra ese verosímil, las cosas ocurren por inercia, da igual si no hay coherencia o todo sucede rápido.

    Otro punto flojo es la construcción de personajes, ninguno tiene carisma y logra crear un vínculo con el espectador. Incluso el protagonista parece sacado de un molde, demostrando una total falta de esfuerzo para hacerlo sobresalir de los demás superhéroes. Quizás, y en lo personal, el personaje mejor logrado, que tiene más trasfondo para mostrar el porqué de su comportamiento sea Hector Hammond, bastante desperdiciado por una historia que va y viene sin rumbo.
    Si a esto le sumamos que a nivel actoral, salvo el mencionado Peter Sarsgaard, el resto de los actores dan una actuación mediocre, muy a tono con la construcción de sus personajes.

    Es alarmante también, y sobre todo por tratarse de este género, lo carente de ritmo que es el film. Cuando parece levantar y ponerse intenso, decae estrepitosamente, recurriendo como una constante a una historia de amor sin conflicto, problemática o tensión.

    La dirección de Martin Campbell es correcta, su talento queda evidenciado en una pequeña secuencia donde Jordan hace frente a tres asaltantes. Pero sinceramente, la película deja esquirlas de que estuvo recortada, será interesante en otra ocasión ver el corte del director.

    Lo más logrado del film es sin lugar a dudas el CGI. Los tramos del film donde Hal Jordan viaja al espacio, o los pequeños momentos en la Tierra ya transformado en Linterna Verde son seguramente los lapsos donde el espectador mejor la pasara. Es una lástima que la acción dure tan poco en post de otros elementos mal construidos,

    En conclusión, Linterna Verde desperdicia el potencial del comic, así como los recursos que contaba para hacer algo más que una película que pasara a la historia con más pena que gloria.
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  • Los Pitufos
    Los Pitufos
    A Sala Llena
    Pitufeando el recuerdo de la infancia.

    Tengo que admitir que fui con miedo a ver esta película, miedo a matar aquel lindo recuerdo que tengo de llegar del colegio y merendar viendo Los Pitufos al son de la siempre simpática melodía. Ya me ocurrió a principio de año al volver a mirar ese mítico animé llamado Los Caballeros del Zodíaco, y sentir que parte de mi infancia moría al ver lo ridículo que era aquello que tanto disfrutaba.

    Los Pitufos es otra de esas películas que combina animación con imágenes reales, esta vez la presencia digital está a cargo obviamente de los pitufos y casi en su totalidad el gato Azrael. Con una historia muy simple y directa, siempre explícitamente contada por el Pitufo Actor, vamos viendo cómo viven los duendecillos felices en su bosque protegido por un campo de invisibilidad, mientras que Gargamel -que todavía seguimos sin saber porque usa ropa de monje- planea como atraparlos para consumir su esencia y volverse invencible. Tras uno de los tantos despistes de Tontín, un grupo de seis pitufos, Azrael y Gargamel terminan en la ciudad de New York actual.

    El guión a cargo de David Stem y David Weiss apunta claramente a un público infantil, más bien a menores de 10 años, ya que el humor simplón a base de caídas y golpazos –sobre todo para Azrael y Gargamel- sólo les causará gracia a los más chicos. Es una pena que no intentaran incluir gags para acompañantes mayores, los pocos que se incluyen funcionan como el de Pitufo Valiente imitando a William Wallace gritando “libertad” es una clara muestra.
    Los personajes se presentan como extremos, donde los buenos son de buen corazón, y los malos bastante torpes. Lástima que no se arriesgaran un poco más con un personaje como es el de Gargamel, quizá algo menos payasesco hubiese causado más comicidad.

    En materia interpretativa, no sorprende que a los actores se los ponga en piloto automático. Nuevamente, se desperdician dotes actorales de gemas para la comedia como son Hank Azaria y Neil Patrick Harris. Jayma Mays cuadra dentro de un rol que ya maneja de memoria, interpretando a la típica chica con buena onda y gran corazón, como también a Sofía Vergara, a quien con tan solo una ración de su histéria en Modern Family le hubiera bastado para brindar un aspecto más carismático a su rol de jefa intimidante.

    El director Raja Gosnell cumple en su rol, por momentos explotando 3D –sobre todo cuando los pitufos se presentan volando por los aires-, a veces recurre al trillado efecto de tirar objetos a la pantalla, creando un efecto agotador.

    Por otro lado, la BSO es bastante floja, cuando en este tipo de películas suele constituir uno de los elementos atrayentes, pero, para esta ocasión pasa totalmente desapercibida, nunca reforzando lo que transcurre en pantalla. El trabajo de Heitor Pereyra podría haber brindado algún atractivo extra.

    En conclusión, Los Pitufos es un film para un público muy infantil al que le sobra metraje y que entre adultos seguramente dará lugar al hábito de mirar el reloj personal para avistar cuánto falta para culminar la función.
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  • Capitán América - El primer vengador
    Antes que nada, pasaré a hacer un mínimo repaso de la historia del personaje en el mundo del comic. Hay que tener en cuenta que el Capitán América nació como una propaganda de la USA libre contra el “imperio del mal” que era la Europa Nazi. Luego, de la mano de Stan Lee, el personaje perdió pomposidad y ganó en humanidad y convicciones –que incluso lo hicieron luchar contra el propio gobierno estadounidense–, y se convirtió en un héroe de la ciudadanía, no tanto alguien que lucha contra su enemigo personal de turno...
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  • Copia certificada
    Copia certificada
    A Sala Llena
    Copia Certificada (Copie Conforme, 2010) es la nueva entrega del iraní Abbas Kiarostami, y esta vez cuenta con una enorme Juliette Binoche y, como es habitual en su trabajo, con un actor no profesional, en esta ocasión William Shirmell.
    Los paralelismos con Te Querré Por Siempre (Viaggio in Italia, 1954) de Roberto Rossellini son muchos, ya que en ambos films vemos a lo largo de la historia una simplificación y al mismo tiempo una amplificación del “el periodo amoroso”, aunque Kiarostami da un paso más allá.
    El guión del iraní puede llegar a confundir a más de uno que no esté prestando atención al film, ya que en base a un quiebre drástico que da la historia -impagable escena con la mesera-, el director/guionista nos muestra dos estadios de una misma relación: el encuentro y conquista y el desgaste luego de una vida juntos. De esta forma transita desde una aparente primera cita hasta las confesiones más crueles que puede hacerse una pareja, incluidos esos típicos desplantes papelonezcos en público que todos sufrimos o hicimos.
    Abbas también muestra su talento detrás de la cámara, a través de travellings o de primeros planos frontales a los actores que nos hablan directamente a nosotros mirándonos a los ojos, haciendo que el espectador sea testigo perfecto de los vaivenes de la pareja, o también sintiéndose como la otra parte del dialogo en el plano contra plano, logrando transmitir la incomodidad de las situaciones. Pero esto es nada comparado con el excelente juego que se hace con la profundidad de campo, pero con la profundidad de campo del personaje que no está en pantalla pero podemos ver a través de espejos. Simplemente para disfrutar y aplaudir.
    Otro punto en la que se apoya este genial film es el trabajo actoral. El actor no profesional William Shirmell cumple a la perfección “los dos papeles” que le toca jugar, el del filosófico escritor escéptico hasta del propio amor, y el del marido desgastado por el trabajo que ignora y no valora a la mujer que tiene al lado. Pero la que de verdad se luce es la hermosa Juliette Binoche, quien por esta labor ganó el premio a Mejor Actriz en Cannes 2010. Si bien su papel es más homogéneo a través del film, la construcción que realiza la actriz para recrear una madre soltera desdoblada en su labor de educar pero, sobretodo, una mujer necesitada de cariño y afecto, es sorprendente y no hace más que justificar la obtención del premio.
    También cabe destacar la fotografía de Luca Bigazzi, que dota a la película de una naturalidad y realidad tan difícil pero necesaria a la hora de filmar casi un 90% en exteriores. La belleza de la Toscana se puede apreciar perfectamente dado a la inteligencia del director de fotografía.
    En conclusión, Copia Certificada es un ensayo sobre los dos polos de una historia de amor, perfectamente construida desde el guión, filmada de forma soberbia y actuada aún mejor por la pareja protagonista. Tan redonda y lograda como la mejor copia.

    Un saludo discutiendo por todo.
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  • Aprender a vivir
    Aprender a vivir
    A Sala Llena
    Mirando debajo de la hermosa alfombra.

    Dos años después de su estreno en Estados Unidos nos llega esta pequeña comedia dramática que trata sobre el “american dream”, como debajo de ese bello envoltorio se esconden las miserias humanas; y al mismo tiempo como reacciona un niño a la hora de crecer.
    Repasando, vemos la historia de Scott, quien se encuentra en ese difícil paso de la niñez a la adolescencia. Empezando a descubrir la vida, el joven Scott aún juega a ser un héroe frente al espejo mientras que de a poco va viendo que su vida familiar se derrumba, cómo aquella chica que siempre amo ya actúa como una adolescente, y a entender que todas las familias tienen sus propias miserias, no sólo la suya.

    Con una historia simple pero efectiva, el guión de los hermanos Derick y Steven Martini nos muestra la verdad detrás del espejismo que es la típica familia modelo norteamericana, todo a través de los ojos de un niño que de golpe –literalmente- se encuentra con el mundo real. Si bien hay un error temporal garrafal que por estos lares del mundo todos nos damos cuenta, la trama fluye con naturalidad sin jamás verse forzada, a pesar de la hora y media que dura el film.
    El plantel de actores cumple a la perfección, destacando sobre todo los jóvenes Rory Culkin y Emma Roberts como la pequeña pareja protagonista que ven a sus padres como los modelos a no seguir en su vida adulta. El resto del reparto acompaña de forma solvente, sobre todo la pareja de Hennessy de un Baldwin que conoce a la perfección el género -atención a la escena de discusión entre ambos en la cocina-.
    La dirección del primerizo Derick Martini es más bien minimalista, haciendo que la protagonista del film sea la historia y no su virtuosismo con la cámara, aunque deja huella de buenas intenciones, sobre todo a la hora de jugar con los reflejos en espejos y vidrios.
    También a destacar el trabajo de fotografía a cargo de Frank Godwin, quien logra transmitir un clima gélido, tanto para plasmar la época del año en la que está situado el film como también el estado de ánimo de los personajes.
    La música de Steven Martini (¿todo queda en familia eh?) funciona, aunque en determinados momentos llega a molestar, más que nada por su tono más apto para la comedia que para el drama, haciendo que el score y el dramatismo de las escenas no funcionen como debería.
    En conclusión, Aprender a Vivir es una interesante propuesta para ver la verdad detrás de la apariencia del sueño americano, todo visto por los ojos de un chico que debe empezar a ver las cosas como son; pero al no jugarse más por un humor cínico o un dramatismo más crudo, junto con no arriesgar más desde la dirección, no es lo redonda que podría haber sido y queda en camino de ser una hermana menor de Belleza Americana (American Beauty, 1999).
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CONCURSO: LOS PADRINOS DE LA BODA